Las tres lecciones que hemos aprendido tras la venta de Zeta a Prensa Ibérica





Prensa Ibérica se ha hecho con El Periódico de Catalunya, El Periódico de Aragón, El Periódico de Extremadura, La Crónica de Badajoz, Córdoba, Mediterráneo, Sport y La Grada tras desembolsar 40 kilos, hacerse cargo de alrededor de 30 'kilos' de deuda y compensar a Asensio junior para que haga películas y series.

Javier Moll, que releva a Godó como el mayor editor catalán (en facturación, que no en influencia), también se hace con las revistas Woman, Cuore, Rumore, Viajar, Stilo, Autohebdo Sport, Port, Digital Camera, Cartoon Network, Disney Channel, Neox Kidz y Like!.

Tres lecciones hemos aprendido de esta operación:

1- Los medios siguen siendo un sector regulado

No solo las teles y radios, que viven de licencias gubernamentales, también la prensa. El papel ha estado nutriéndose con publicidad institucional, créditos blandos de la banca y publirreportajes del Ibex-35.

Jaume Roures ha perdido la subasta por "los poderes fácticos". El 'brujo visitador de La Moncloa' durante el gobierno Zapatero ya no cuenta con la complicidad de las élites tras sus apuestas por el procés y por derribar las cloacas de Interior en complicidad con el CNI.

Pero el magnate siempre gana: factura 2.000 millones de euros al año. Y el 80% lo consigue en el extranjero. Eso sí, prefiere a Javier Tebas y José María Álvarez-Pallete que a Javier Rubiales y Florentino Pérez. Los dos primeros le son más rentables.

2- Catalunya, cuestión de Estado

La clave política de esta operación era El Periódico de Catalunya, más vendido que La Vanguardia. La intención era que Roures no controlase este medio porque podía situarlo en las cercanías de ERC. La Caixa y el Santander han escogido a un editor 'patriótico', poco ambicioso y siempre dócil con el poder, Moll.

3- Un gigante regional

Prensa Ibérica carece de medios estatales y sigue centrado en convertirse en el líder regionalista de España, casi siempre en complicidad con el que mande (Abel Caballero, Ximo Puig o el PSOE asturiano).

Javier Moll se hizo recientemente con El Día y cerró La Opinión de Tenerife, recortes en la prensa local que previsiblemente extenderá en las próximas fechas (quizás se salve Enric Hernández). Vocento se queda también sin la joya ansiada y pone sus miras en La Voz de Galicia, operación que podría facilitarse con la guerra de sucesión que se prevé en el clan liderado por Santiago Rey, enemistado con sus herederos.

Leer más: La infame cacería contra Jaume Roures. 










No hay comentarios:

Publicar un comentario