Pesadilla en la cochina










La Sexta sacó anoche del cajón 'Pesadilla en la cocina', que regresó con varios meses de retraso, quizás provocados por Catalunya. Chicote volvió con un capítulo seleccionado de evidente perfil bajo, sin histriones de Rota ni guitarras chapoteando en Utrech. El programa marcó un 8,7% de share, cifra más baja de lo habitual al encontrarse inmerso en una noche imposible: 'Factor X', se despedía 'Fariña', 'La otra mirada' y otro espacio con tintes similares, 'Ven a cenar conmigo. Edición Gourmet'. Pero al menos no estaba 'Supervivientes' como rival...

Yon y familia

En el programa grabado en 2016 (tal y como se vio en el programa, que fue Trending Topic) conocimos a Yon, propietario y cocinero de un restaurante de comida asiática que tenía un plan: echarle la mierda que le sobraba a su cocina a sus cuñados. Cierto es que la insolencia de los dos sujetos era preocupante, pero el teatro victimista del dueño era de aúpa. Y esta representación solo se mantuvo en pie hasta el último servicio, examen final donde se evidenciaron sus múltiples carencias organizativas. A Yon lo aliñaba en el menú su madre, mismo teatro que el niño pero con frases memorables. "Contenta lloro", soltó emocionada cuando le arreglaron el diseño del restaurán.

Chicote no dejaba de hacerse cruces mientras veía como la hermana de Yon se largaba a mitad del servicio para irse a trabajar a otro sitio, con escena teatral inolvidable modelo Hollywood. Este hecho unidos a la inutilidad cuñadil proporcionaban un equipo terrorífico capitaneado por el propietario del Mizuna, cuya hipócrita careta y su incapacidad para hacerse rodear de profesionales le acabaron pasando factura. 





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