Los agrietados cimientos de 'Sálvame' tiemblan tras la salida de Matamoros










El año pasado Jorge Javier Vázquez regresó a 'Sálvame' e hizo en uno de sus primeros programas una especie de terapia de grupo de la que se desprendió una teoría: el programa había dejado de ser lo más importante para sus pesos pesados. Él mismo había antepuesto sus libros y giras teatrales al programa, Kiko Hernández se centraba en su labor de padre y Belén Esteban exigía tranquilidad tras años de adicciones, desamores y guerras.

Entre medias, Raquel Bollo, Rosa Benito, María Teresa Campos y Karmele Marchante dejaban el programa con un evidente desgaste a sus espaldas, hoy Jorge Javier lanza pullazos a la "cúpula" en directo, Mila Ximénez se admite cansada y Kiko Matamoros acaba de dar un portazo. El tertuliano parecía que lo hacía en una de esas pactas salidas de escena, pero es probable que no regrese entre rumores de embargos, herencias y pelotazos.

Perderán tras su salida hambrientos sus hijos, Diego y Laura, sus protegidos Rafa Mora y Terelu, y sus enemigos, Mila Ximénez o Gemma López, que se quedan sin rival. Gana Belén Esteban, que admitió no soportarlo. El problema del adiós de Matamoros es que hay una evidente incapacidad de La Fábrica de la tele para encontrar banquillo: Carmen Borrego y Alba Carrillo han fichado por el programa con la condición de participar en breves secciones y de no hacerlo en sus maratonianos combates, Laura Fa, Ángel Garó, Mónica Hoyos, Marco Ferri y Rafa Mora no darán más de lo que han dado, y no se vislumbran nuevas estrellas en una época en la que 'Sálvame' se muestra más sedienta de ellas.



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