La verdadera escudería de Carlos Herrera se llama Carmen Martínez de Castro










En junio de 2015 Carlos Herrera anunció su fichaje por COPE. Esta incorporación cocinada desde Moncloa por Carmen Martínez de Castro suponía un duro varapalo para el Grupo Planeta, que acababa de perder seis meses antes a su presidente. Pero la intención del Gobierno era que su locutor más afín sacase del atolladero a otro aliado, Fernando Giménez Barriocanal, incapaz de frenar la sangría de pérdidas que encadenadas desde 2010 por COPE y 13 TV.

Pero ahora a Herrera le toca renovar por COPE y el almeriense quiere tensar la cuerda. Lo hace a su manera: con ironías muy molestas para Barriocanal. Pero su intención es evidente. La estrella de la emisora episcopal quiere aparcar a los "fósforos" y compatibilizar el tramo informativo de COPE, entre las 6 y las 10, con un formato televisivo.

A la segunda tarea le ayuda su alabada Martínez de Castro. Porque es incomprensible que TVE pague un indecente show de tufo sexista que este domingo fue quinta opción con un 7,3% de share. Aun así Herrera se fuma un puro en homenaje a Rajoy: sabe que le restan 11 programas de contrato de '¿Cómo lo ves?', tiene apalabrado un show viajero sobre el Camino de Santiago con La 1 y tiene en la recámara un programa gastronómico para la pública.

Toda una maratón televisiva que le ayudará a encarar con más tranquilidad su renovación por COPE, emisora que según Merca2 tiene dos opciones: cruzar los dedos y esperar que Herrera se mantenga hasta las 12, garantizando que su estrella siga ante el micrófono en sus horas más comerciales y más escuchadas (la última hora podría ser relevada por la resurreción del magazine local o por un aumentado 'Mediodía COPE'). O tirar de Goyo González y María José Navarro para el tramo del magazine, situación que inevitablemente llevaría a pérdidas a un grupo radiofónico cuyos gastos fijos podrían colocarlo en una situación crítica.

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