Hazte un selfi: nada nuevo bajo el sol








Mediaset ha estrenado en la sobremesa de hoy Hazte un selfie, talk-show para millennials del que hay que realizar cinco apuntes:

-Hazte un selfie sigue la estela del exitoso First Dates, en el sentido de que Cuatro parece que va a apostar por el frívolo entretenimiento como principal baza con la que superar a La Sexta.

-Este espacio de testimonios es al menos digerible porque se emite en diferido, al contrario que la mayoría de programas de este género, por lo cual cuenta con un montaje con el que se eliminan tiempos muertos y se acortan testimonios.

-Uri Sàbat no rechina como presentador, pero el exceso de guión y los falsos aplausos de un público entregado son alarmantes. Y es que la estética del programa es ciertamente desangelada y la realización sufre porque parece que las escasas dimensiones del plató impiden un tiro de cámara al menos decente.

-Los testimonios con los que contó el programa fueron varios: un grafitero amigo de Sergio Ramos, un especialista en hacerle bromas a su madre en Vine, una pareja que protagonizó un flashmob... En definitiva: el programa puede sufrir porque los testimonios se asemejan bastante y pueden resultar reiterativos. Y por lo que hemos visto hasta el momento, la mayoría de historias son juveniles y felices. ¿No tendrá Hazte un selfie elementos dramáticos? Los especialistas en programas de testimonios no se lo aconsejarían...

-Las redes sociales, hipócritas y superficiales, han alcanzado la televisión con un formato que necesita algo de rodaje y algún aliciente extra para sobrevivir al duro otoño. Uno de los problemas con los que cuenta el programa de Sàbat es que la irregular compañía Producciones Mandarina ha demostrado en demasiadas ocasiones su escaso porcentaje de éxito.

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