Atresmedia; siete ejemplos de paciencia, su arma más eficaz








No se le puede negar a Atresmedia que su éxito consolidado de los últimos tiempos tiene un ingrediente tan sencillo como difícil de ver en televisión; la paciencia. Las tardes de la Sexta son un ejemplo. Y es que tras la cancelación de Sé lo que hicisteis, a la cadena verde le costó arrancar en la franja vespertina. Para ello estrenó Más vale tarde en 2012 y Zapeando en 2013, espacios de actualidad a los que les costó demasiado arrancar. Tanto que seguramente si hubiesen pertenecido a la escudería Mediaset hubiesen sido ambos cancelados. Pero lejos quedan los tiempos en los que Frank Blanco y Mamen Mendizabal rozaban el 4% de share, ya que ahora se mueven en la placidez que da oscilar entre el 7 y el 8%.

También ha demostrado el grupo que dirige Silvio González mucha paciencia con los realities. Las pruebas son la renovación de El Jefe infiltrado, que ha emitido este otoño trece episodios con casi un 10% de share, de Casados a primera vista, que prepara retorno pese a su decepcionante primera tanda, o de Pekín Express, que podría volver esta primavera.

También espacios como Boom, concurso al que le ha costado casi año y medio consolidarse, o Al rincón, el espacio de Risto Mejide al que la cadena busca acomodo propicio tras naufragar sin pena ni gloria por las madrugadas durante dos temporadas.


¿Y en 2016? 

Antena 3 lanzará las segundas temporadas de Vis a vis, Bajo sospecha, Ahí abajo o Casados a primera vista en prime-time, mientras que la Sexta dejará por ahora descansar Salvados y prepara el regreso de Pesadilla en la cocina.

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