Ana Rosa Quintana y Enrique Cerezo se reparten el pastel de Telemadrid








Telemadrid seguirá siendo una merienda de negros, en este caso por la complicidad entre el PP y Ciudadanos. Y es que ambos partidos conservadores han propiciado en la nueva ley que la mitad de los casi 70 millones de euros que les cuesta a los madrileños el manipulado Ente público seguirán cayendo a los bolsillos de productores privados.

Entre los beneficiados por el pastel ya no está José Luis Moreno, que colocó en el pasado Entre amigos, Todo es posible en el bajo, Planta 25 o Aquí me las den todas, pero el ventrílocuo ya no es del agrado de las cadenas de televisión por su concatenación de polémicas. Pero en su lugar Enrique Cerezo, propietario de 8 Madrid, canal autonómico que no produce ni un solo espacio sobre la Comunidad de Madrid, se hace de oro. Y es que el presidente el empresario es consejero de Boomerang, que produce Aquí en Madrid, el decadente sucesor de Madrid directo. También es consejero de Multipark, que comercializa la publicidad del Ente, propietario de Vídeo Mercury Films, que vende numerosos lotes cinematográficos a la cadena y presidente del Atlético de Madrid, club que se benefició de los 270 millones de euros que tiraron Caja Madrid y Telemadrid en derechos deportivos en un contrato firmado en 2007.

No le va a la zaga Telefónica, adjudicataria de un contrato de 35 millones de euros por gestionar el control central, la cotinuidad o las retransmisiones de la cadena. La teleco también produce a través de una filial el espacio Ciudadano Cake, cuya manipulación ya denunciamos en La Mosca Mediática.
Cabe recordar que Telefónica ganó el concurso cuando no tenía la oferta económica más baja, hecho por el cual Mediapro o Secuoya amenazaron con impugnarlo, pero claro, la sangre no llegó al río y dos meses después ambas productoras recibieron, casualmente por supuesto, sendos contratos para producir dos realities, La carrera de tu vida y 40 Grados norte.

También rasca del Ente la factoría Cuarzo, empresa fundada por Ana Rosa Quintana, que produce Las claves del día y Contigo quería yo hablar, espacio de entrevistas presentado por Cristina Tárrega.

Atrás quedó el aguirrismo, pero sus cuatro señas características, amiguismo, manipulación, derroche y hundimiento de las audiencias, permanecen. Mientras, salen a la luz algunos contratos escandalosos; José Luis Garci se embolsó 845.000 euros por presentar tres temporadas de un espacio cinematográfico que se emitió a la una de la madrugada, y de Curri Valenzuela e Isabel San Sebastián ya hemos desvelado sus cifras en los últimos días.

Recuerden que Ciudadanos prometió que Telemadrid iba a cambiar, pero Ana Samboal manipula las noches de Telemadrid mientras Ely del Valle hace lo mismo en las mañanas de Onda Madrid. Los únicos cambios que se han evidenciado han sido la decapitación de Alfonso Rojo, que dejó de presentar un programa que cambió de nombre y contenidos para que su ex mujer, Ana Rosa Quintana, siguiese facturando, y el fichaje. al menos para presentar las campanadas, de Víctor Sandoval y Francine Gálvez, desalojados por el aguirrismo, que canceló espacios de entretenimiento para acoger en su seno a los rebotados de la TVE de Aznar tras la victoria de Zapatero; Garci, Curri Valenzuela, Dragó, Buruaga o Isabel San Sebastián.




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