TVE apuesta cada día menos por la cultura










Una cadena pública debiera primar por encima de todo el servicio público. O sea, que debiera convertirse en altavoz de cualquier expresión cultura, algo que por desgracia en TVE cada vez se da menos.

Y es que los recortes por la crisis de la corporación pública supusieron el cierre del canal Cultural.es, por lo cual muchos de sus contenidos se intentaron volcar en La 2. Pero el recorte presupuestario que sufre el canal minoritario ha provocado que los espacios enlatados se impongan sobre los programas culturales divulgativos.

Porque es incomprensible que no haya en La 2 espacios musicales que no sean conciertos marginales que se emiten a las tres de la madrugada. Tampoco miman demasiado programas míticos como Días de cine, que se programa en las madrugadas de los jueves.

La única apuesta de la actual dirección en el panorama cultural es Historia de nuestro cine, contenedor que abarcará durante más de dos años el prime-time de La 2. Pero este encomiable espacio encierra, según denuncian los sindicatos, un trato de favor a los productores José Frade y Enrique Cerezo, que solo este año se embolsarán más de millón y medio de euros con los derechos de películas clásicas que ya han sido suficientemente rentabilizadas.

Tampoco es comprensible que TVE decidiera cambiar Versión Española de La 2 a La 1 para programarla a medianoche, y tampoco que sigan emitiendo Cine de barrio, contenedor que incluye la filmografía más casposa, retrógrada y machista del cine que se produjo en el Régimen franquista. O que hayan decidido rescatar a Fernando Sánchez-Dragó, ya de vuelta de todo, para que ponga en pie un nuevo espacio de libros el próximo mes. 










Comentarios