Cerrado por derribo; el imperio José Luis Moreno se desmorona

José Luis Moreno, productor y ventrílocuo. 


-José Luis Moreno se encuentra en sus horas más bajas en televisión.

-Tiene complicado volver a vender sus productos por su controvertida imagen.

-Su productora, Alba Adriática, no tiene ningún espacio en antena.







Para cuando volvieron los socialistas a TVE, primavera de 2004, José Luis Moreno, productor estrella de la cadena por aquel entonces con su Noche de fiesta, ya había encontrado otra vía de negocio millonaria; Aquí no hay quien viva.

El hábil ventrílocuo había comprendido, en tres décadas de carrera, cómo se ganaba dinero; mejor como presentador que como artista, mejor como director que como presentador y mejor como productor que como director. Por eso se había metido a producir, en TVE, en las privadas, en las autonómicas y hasta en canales extranjeros. Y lo hacía con una receta aparentemente sencilla; las galas de sábado noche, con actuaciones de artistas clásicos, humor picantón y pases de lencería.

En 2004 Moreno ya arrastraba una controvertida imagen en el sector televisivo, pero todavía la prensa le respetaba o le temía, por lo cual se permitía el lujo de acudir a las entrevistas con esa imagen de señor entrañable, que hablaba de la vida en positivo y que decía que hacía sus programas por hacer felices a los españoles.

Por eso decimos, que cuando el PSOE quiso modernizar TVE y canceló Noche de fiesta con adjetivos como "machista", "zafio" o "retrógrado", Moreno tenía enganchados a seis millones de españoles con Aquí no hay quien viva, la serie estrella de Antena 3 por la cual pudo colocar en la misma cadena espacios menores como La sopa boba o A tortas con la vida, fracasos sorprendentemente renovados, decían que por la presión del productor a la cadena; o los renováis o me llevo Aquí no hay quien viva a Telecinco.

Y es que por aquel entonces a nadie se le escapaba que Vasile sangraba por la herida que le producía la comedia vecinal. Por eso Moreno parecía jugar con Antena 3, teniendo por aquel entonces el suficiente crédito en el sector como para colocar el sucedáneo de Noche de fiesta, Noche sensacional, en varias televisiones autonómicas, para las que también facturaba interminables especiales de fin de año.

Pero llegó 2006 y Moreno rompía con Antena 3, llegando a un acuerdo con Telecinco, que le compraba por once millones de euros tres paquetes de acciones de tres empresas suyas, por lo cual Moreno se convertía con esta operación en "productor de confianza" de Vasile. Y el ventrílocuo volvió a Fuencarral con una de cal y otra de arena; La que se avecina llegó más discreta de lo esperado, pero a cambio  Escenas de matrimonio, clásico del catálogo de Moreno, se convirtió en el programa revelación de 2007, con datos diarios de seis millones de espectadores, hecho que provocó que el prime-time español arranque a día de hoy a las 22;30 horas-eso no se lo puede quitar nadie-.

Pero a Moreno, al que todo le salía redondo, le comenzaron a salir mal las cosas. Primero el dúo estrella de las "matrimoniadas" se largó a Antena 3, denunciando tras el portazo que Moreno les tenía sin contrato. Después la serie A ver si llego se estrelló, con denuncia incluida en público del actor Joel Angelino, que acusó al productor de haberle intentado chantajearle sexualmente. Luego Fernando Tejero desveló que nunca más trabajaría para él por las condiciones laborales que imponía. Más adelante salieron a la luz las escandalosas fotos en el yate con el actor Rubén Sanz. Y llegaron las denuncias del sindicato de actores y de Hacienda. Y las autonómicas comenzaron a mirarle con recelo, después de que su acuerdo con IB3 acabase con Moreno imputado en el Palma Arena, hecho acompañado por la publicación en diversos medios de comunicación del acuerdo con la quebrada Canal Nou, que le cambió deudas por programas viejos, del millonario contrato que le unía con Castilla-La Mancha Televisión y con la aparición de su nombre en los papeles de Bárcenas.

El sábado pasado Moreno decía en el homenaje de ¡Qué tiempo tan feliz! a Lina Morgan que "España es un país único a pesar de los políticos", frase que levantó el aplauso del respetable. Y eso que parece que Moreno debió tratar de cerca a algunos de ellos. Sabe de lo que habla.

Como decimos, a Moreno le empezó a mirar un tuerto y Paolo Vasile admitía en Vanity Fair que aguantaba "sus porcadas", que debieron ser muchas y variadas. Por eso en una junta de accionistas de Mediaset, la directiva anunciaba que las acciones del grupo en Alba Adriática, compañía de Moreno, estaban en venta. ¿La razón? La productora había encadenado sangrantes pérdidas, según algún medio de comunicación, no porque el gestor de la compañía lo hiciese mal, sino porque Moreno había metido entre los gastos de la productora sus megalómanos dispendios personales-alquiler de aviones privados y yates, escandalosas compras con la tarjeta de El Corte Inglés o el gasto del servicio de su casa-. A este hecho se le unió que Moreno recibió un dardo mortal de Vasile; le retiraba de la producción de La que se avecina, según los medios especializados, "porque la precariedad de la productora de Moreno pone en peligro la serie". Y Moreno entonces se quedaba sin la joya de su corona, justo cuando la segunda etapa de la serie empezaba a tener éxito-en parte por la fidelización obtenida gracias unas reposiciones en la TDT que comenzaron como simple réplica al buen funcionamiento de las reposiciones de la original en Neox-.

Desde entonces Moreno cayó en desgracia en Fuencarral y en las últimas temporadas solo ha conseguido "colocar" decadentes versiones low cost de sus "matrimoniadas"; Parejología, Cuñados o Esposa2, esta última estrenada hace dos años. Desde aquel entonces Mediaset no le contrata nuevas producciones, y no solo eso, sino que Moreno ha sufrido la fría venganza de Vasile, que parece ser que le obligó a volver a ejercer de ventrílocuo en Tú sí que vales, cuando el propio productor vetaba cualquier pregunta sobre su antigua profesión en las pocas entrevistas que concedía. Pero no solo Moreno se vio obligado a rescatar a Rockefeller, sino que también se vio acorralado en la famosa humillación pública de Hable con ellas, que para nada fue un "accidente", como comprobó el propio productor cuando vio que la web de la cadena reproducía su espantá en portada.

Algunos creyeron ver sus garras cuando Mediaset canceló Hable con ellas, pero Moreno, hoy con exiguas fuerzas, no tenía poder para motivar tal decisión, tal y como se comprobó que la cadena volvía a confiar en su show de entrevistas meses después. El problema para Moreno es que Antena 3 parece ser que lo tiene vetado de por vida, que Mediaset solo le contrata las galas navideñas de ajustado presupuesto-que parecen simples limosnas de Vasile tipo Plácido ("siente a un pobre a su mesa")-, las autonómicas tienen la caja vacía y no quieren líos y en 13 TV tuvo un paso efímero que acabó con la cadena católica obligándole a sacar de un programa a su entrañable amigo Martin Czehmester, ex actor porno checo. ¡Qué amoralidad para la tele de los obispos!

Por eso Moreno ha tenido una obsesión en los últimos tiempos; volver a TVE, cadena en la que estrenó el remake cañí de Las chicas de oro y que luego le contrataría algunas galas navideñas y veraniegas. La pública finalmente le dio luz verde a La Alfombra Roja Palace de la mano de José Antonio Sánchez, que ya había contado con Moreno en su etapa de Telemadrid-con las series Planta 25 o Todo es posible en el bajo, su enésima comedia vecinal que acabó con huelga de técnicos porque no cobraban-.

Y La Alfombra Roja Palace acabó entre fracaso y estrépito, ya que las ocurrencias anacrónicas del productor se convirtieron en humillantes trending topics. Por eso Moreno, refugiado en su mansión, intenta ahora volver al negocio con todas las puertas de las televisiones cerradas. Y las de algunos teatros también, después de que fuera apartado el año pasado de la gestión de un teatro público valenciano. El empresario decía hace dos años que quería abrir una televisión nacional, pero solo llegó YouMore, su canal de Youtube donde rentabiliza viejos programas troceándolos para conseguir céntimos de euro por cada visionado-además YouMore TV cuenta con el propio programa presentado por Moreno, Calidad de vida-. También intenta rascar del pasado vendiendo pases VIP a sus vídeos exclusivos por tres euros, vendiendo ediciones de DVD con recopilaciones de actuaciones de diversos artistas por doce euros y vendiendo "packs especiales" con la imagen de su amigo Martin Czehmester; gorrilla, vaso de plástico y camiseta por 27 euros o alquilando un yate por Malvidas a 8.500 dólares por día.

Moreno sigue facturando como puede con su negocio de Youtube, con el alquiler de sus platós a Contubernio-empresa de sus sobrinos-, con las galas navideñas de Telecinco y con la antología de la Zarzuela, que pronto visita Bilbao. La pena para Moreno, que no goza de la mejor imagen personal y profesional, es que a sus 68 años enfila lo que parece ser el tramo final de su carrera con el escenario apagado. Con lo que uno ha sido.

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