Cintora es la quinta víctima de la cobardía de Vasile ante los Gobiernos del PP







Desde que Paolo Vasile aterrizó en nuestro país hace más de tres lustros, el italiano ha demostrado tanto talento a la hora de reciclar la homogénea parrilla de Telecinco, como cobardía ante los Gobiernos del PP.

Una de las primeras decisiones que se le recuerdan en Fuencarral fue la sorpresiva destitución de Luis Fernández como jefe de informativos. Era septiembre de 2000, Aznar había conseguido una mayoría absoluta, y Vasile quiso congratularse ante el poder sacrificando al hombre que había profesionalizado, modernizado y revitalizado los Informativos Telecinco.

Dos años después la guadaña de Vasile volvió a salir a pasear, en este caso cargándose el mítico Caiga quien caiga. Como ha recordado Wyoming años después, "la decisión fue censura política pura y dura". Y es que en Moncloa no hacían gracia los reportajes críticos con el Ejecutivo o las parodias sobre Ana Botella. Para que Globomedia, la influyente productora del CQC, no protestase, la manipulada TVE contrató El Show de Flo.

Con el triunfo de Zapatero, terminaron las presiones gubernamentales, según ha reconocido el propio Vasile. Aunque el italiano sufrió entonces las de Casa Real, por las cuales canceló Pecado Original en 2005 y Aquí hay tomate en 2008, aunque el segundo hecho queda en entredicho porque el formato había sufrido un evidente desgaste.

Con la vuelta del PP al poder, Vasile temió lo peor. Y es que al italiano no se le escapaba que su rival, Lara, era a la vez el principal compinche de Rajoy, que disfrutaba del jabón diario que le dispensaba La Razón. Pero las relaciones entre el dueño de Planeta y el Presidente empeoraron, sobre todo después de que Lara desoyese las presiones gubernamentales sobre la Sexta. Para aprovecharse del divorcio estaba ahí Vasile, eterno y mediocre palanganero, padre de la telebasura y cínico mayor del reino, que como vemos ha vuelto a hacer de las suyas.

Y por hacerse el simpático con Rajoy, Vasile le canceló El gran debate, formato del sábado noche que había sobrevivido hasta a un boicot publicitario. Pero no pudo aguantar el vendaval de presiones de Moncloa. Todo comenzó cuando Jordi González montó debates sobre los papeles de Bárcenas, que conllevaban que el pueblo llano, que habitualmente no lee periódicos, se informase sobre las formas de hacer del corrupto PP. Vasile tuvo un amago de rebelión y obligó al presentador catalán a leer en directo las presiones de Moncloa, pero poco después reculó y colocó a Pilar García de la Granja, periodista afín a Génova, como subdirectora para reconciliar al programa y al partido. Pero ni eso basto, por lo que en agosto en 2013 cayó el programa, siendo sustituido por Abre los ojos, que fichó como conductor de la parte política a un "periodista crítico" con Génova, Alfonso Merlos. Con dos cojones.

Dos meses después de caer el debate político de Jordi González cayó Te vas a enterar, el magazine vespertino de Cuatro que había provocado meses antes la ira de Génova por emitir en directo un escrache a Soraya Sáenz de Santamaría. Este hecho le costó el puesto al director, pero ni eso bastó para calmar la ira pepera. Había que sacrificar el programa entero, como había que defenestrar a Hilario Pino "porque hacía unos informativos muy críticos".

La docilidad de los últimos meses de Mediaset con el corrupto Partido Popular ha vivido varios capítulos protagonizados por Un tiempo nuevo, basura asquerosa que no ve nadie y que solo sirve como propaganda gubernamental. ¿Creen ustedes que Un tiempo nuevo habla de la corrupción del partido del Gobierno? No, para nada. A la gente, según ellos, le interesa ver como desacreditan a Podemos vía Venezuela. Así les va. Ahora cae Jesús Cintora, que en menos de dos años había triplicado los resultados de Las mañanas de Cuatro, había disparado el mediodía de Cuatro-hecho que repercutía en los extraordinarios resultados de Noticias Cuatro-, y había convertido al formato en uno de los más influyentes del país. Pero tras meses de presiones, Vasile ha sacrificado al soriano. Al italiano hay una cosa más que le interesa más que las audiencias; llevarse bien con el PP. Porque el PP le puede hundir la cuenta de resultados mediante cuatro vías; multas de Competencia, quita de canales a través del Supremo, entrega de canales a su competencia a través de Industria y la vuelta de la publicidad a la desangrada TVE.

Cintora se une a la eterna larga lista de periodistas caídos por las presiones de Moncloa. Las presiones de Soraya consiguieron que los críticos El País, La Vanguardia y El Mundo cambiasen de director, seguramente para convertirse en el felpudo que son ABC y La Razón. Este sábado Un tiempo nuevo, emitido por Mediaset y producido por Mandarina, hablarán de la censura que se vive en Venezuela. Claro que sí, campeones.

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