Top Chef; la primera noche del show de Chicote-que fue acusado en directo de manipulación-



Llegaba anoche la gran apuesta de la temporada a Antena 3; Top Chef. Y lo hizo con buen pie; ritmo, emoción y un gran montaje-este tipo de realities ha supuesto un gran avance en este campo-. La cadena aprovecha dos éxitos culinarios en televisión de la pasada temporada y los intenta conjugar con acierto; un formato muy similar a MasterChef y la figura de Alberto Chicote.

Al carecer el formato de presentador cae sobre Chicote todo el peso del programa. La popularidad del cocinero madrileño, sus frases y su dureza con los cocineros menos avezados pueden suponer un elemento a favor del programa, que huele a éxito desde lejos-esta entrada está publicada antes de salir las audiencias-. Telecinco tuvo los derechos del programa hace dos años y deshechó la idea. Igual se arrepiente Vasile.

Chicote ejerció de maestro de ceremonias; presentó el vídeo de introducción, puso la voz en off al programa, llevó la voz cantante en el jurado y explicó pruebas. Solo le faltó cocinar. Antena 3 ha adaptado el formato a su fama. Incluso mandan un guiño a los seguidores de Pesadilla... con esas terribles llegadas a cámara de Chicote, que mirando al redactor suelta un monólogo y se va sin despedirse. Ángel León y Susi Díaz hacen de comparsa de Chicote en el jurado.

El regalo de bienvenida a los concursantes fue el de todos los realities últimamente en la primera gala; decirles aún no son concursantes y que se lo tendrán que ganar. Para ganar les entregan una manta de cuchillos-Patrocinados por supuesto. No cabe en el programa tanto product placement-.

La gran diferencia de Top Chef con MasterChef es que aquí los concursantes son profesionales, no anónimos como en el de La 1.
La primera prueba consistió en hacer tres grupos, para concursar entre ellos para conseguir los famosos cuchillos-faltaba el Chef Tony anunciándolos-.

En el grupo de Susi Díaz la paella fue el plato elegido para cocinar. De los cinco concursantes "pasaron ronda" Antonio-listo, rápido y seguro-, Miguel-ultranervioso y seguro de sí mismo- y Begoña-una cocinera con un fuerte carácter que dará de hablar-. Se conformaron con la segunda oportunidad Iván-el benjamín del grupo al que le falló el exceso de canela- y Bárbara-insegura, ñoña y llorona a la que consintieron cambiar tres veces de arroz en una hora-.
El grupo destacó por una evidente falta de cooperación entre ellos.

El segundo grupo fue comandado por Ángel, que ordenó la caballa como elemento indispensable para la receta. "Habeis cocinaó parte de mi vida", solto Ángel al acabar todos. Hombre, no han cocinado a tu tía la del pueblo, pero como elemento dramático nos vale.
En este grupo sí que se ayudaban entre ellos. Destacaba entre ellos el popular cocinero Jesús Almagro, protagonista del famoso documental El pollo, el pez y el cangrejo real. Jesús apunta a primer favorito del programa. "Gracias por cocinar con tanto cariño la caballa", le soltó Ángel al entregarle los cuchillos.
También pasó Borja, que dijo "he recibido muchas órdenes y ahora me toca darlas a mi"-entendible frase en un mundo tan jerarquizado como la cocina-. Por cierto que Borja es clavado a "El Solitario", el famoso delincuente.

A la repesca fue Hung Fai, natural de Hong Kong, actual residente en Bilbao y cocinero rápido y limpio. Por otro lado fue eliminado Vicente, cocinero oficial del Mundial de Motociclismo. Este intentó levantar el voto de la pena-"sufrí una parálisis de un brazo y esto lo hago por mi familia. Vengo de una humilde". Fue eliminado a las primeras de cambio. A la repesca fue mandada Elísabeth, que abogó por eliminar el machismo de las cocinas. El feminismo victimista como bandera.

En el grupo de Chicote-que animó a cocinar la pintada- destacó Enrique, un cocinero jubilado sevillano; nada más arrancar la prueba se quedó quieto-en el debate posterior supimos el porqué-, luego le "robó" una sarten y una cuchara a un compañero-luego en el debate supimos también porque- y para rematar se cortó, manchó con su sangre un calabacín y lo inentó lavar. Hasta que Chicote se dio cuenta y le pidió que lo tirase. Enrique fue eliminado por esto, sin llegar Chicote a probar su receta. "Le he dado de comer a Felipe González, Adolfo Suárez y el Rey"-como todos-.

Pasaron a siguiente fase Javier-tranquilo y organizado- y Antonio-fino y elegante-. A la repesca pasó Eduardo-cocinero del Ministerio de Defensa - del que Chicote soltó alguna de las mejores frases de la noche; "Ha puesto las uñas del animal que coje toda mierda del suelo en el caldo", "este contramuslo está más duro que el martillo de Thor" y "no te voy a dar una segunda oportunidad-silencio drámatico durante unos interminables segundos-.... te voy a dar la última".
Erika fue eliminada, en parte por su sinceridad-"yo no he hecho una pintada en mi vida"-.

En la repesca apareció como invitado David de Jorge, popular cocinero de ETB que ha logrado perder cien kilos en un año-entre dieta y operación de reducción de estómago-. David en principio iba a ser jurado, pero con su falta de mala leche y con su simpatía habitual tiene difícil acomodo en un reality, que por regla general busca la polémica fácil-lo vimos en la última prueba con la humillación al último expulsado de la noche-.

David que apareció con una camisa varias tallas superior a la actual soltó algunas frases de las habituales-"Hay que rascar el culo de las cazuelas" o "¡Viva Rusia!"-.

En la última prueba se salvaron Iván, Elísabeth y Hung Fai. También se salvó, pero injustamente Bárbara, desequilibrada ejemplar-pasa de la risa al llanto en segundos, como dijo un compañero suyo-. La lágrima es efectiva y ella soltó litros. Ni siquiera pudo emplatar y aun así fue salvada.
Y fue salvada porque en todo reality hay que buscar al malo de la película, que en este caso fue Eduardo. A este cocinero lo pusieron "verde" por repetir el plato que había hecho David de Jorge; un marmitako. Chicote se quedó a gusto con él; "Solo sabe guisar", "me está poniendo negro" y "le importa todo un carajo". Para rematarlo y a la hora de juzgarlo le dijo: "Este marmitako no vale nada y lo sabes tú igual que yo. Cada uno cocina como es". Eduardo le dio un ejemplo y se despidió como un señor, que es algo que nunca será Chicote, que está cegado por la telebasura y es capaz de humillar a compañeros suyos para ganar unas décimas de audiencia.

Como complemento de la noche, Antena 3 montó a última hora un estúpido e innecesario debate. Con el agotador entusiasmo de Paula Vázquez dan ganas de cambiar de canal-como pasaba en El número uno-. Entre los contertulios estaba Mario Sandoval, que tiene experiencia en realities culinarios-en Esta cocina es un infierno de Telecinco-.

La chapuza montada para estirar el chicle les salió por la culata, ya que apareció el veterano Enrique y acusó al equipo del programa castigarlo al inicio de la prueba-Chicote alucinó "pepinillos"-, le escupió después a Chicote que le había oído decir de él "este creía que me la iba a jugar"-cosa que Chicote admitió- y nos dio a ver que estos formatos se manipulan en montaje por mucha verdad que quieran vender.

También fue destacable la entrevista a Vicente, el cocinero oficial de Moto GP. La llamó su madre y como hablaba mucho este le soltó: "Eh, que el protagonista soy yo". Se lo dijo mirando al cielo, porque cuando estas en televisión y entran llamadas telefónicas todo el mundo mira al cielo. ¿Piensan inconscientemente que por hablar por teléfono es una psicofonía y están hablando con muertos?

También aparecieron fotos de Vicente con los pilotos. Algunos en activo como Lorenzo, y otros retirados como Ángel Nieto-"mira Aspar" soltó Paula Vázquez-. Cómica y deliciosa noche. Esto promete.






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