Un golazo de El País deja KO a Moncloa










En una noche entre futbolera y musical, con el retorno a la Champions del Real Madrid y el regreso de 'OT', apareció la política: El País demuestra que Pedro Sánchez plagió en su libro párrafos de cinco de las siete páginas de una conferencia del actual embajador español en Australia, situación que Moncloa atribuye a un "error humano" que se subsanará en las próximas ediciones de la obra.

Los corta y pega del presidente del Gobierno, en este caso con la tesis, los tenían claros Miguel Sebastián, que ahora desmiente que el 90% de la tesis se fabricase en la Oficina Económica de Moncloa, y Jesús Maraña en su libro 'Al fondo a la izquierda'. Ahora El País les da una desagradable sorpresa y solo falta una pregunta por responder: ¿periodismo o voladura controlada?

Un plan que puede atragantarse

Iván Redondo, hábil zorro, había logrado cumplir una hoja de ruta al milímetro:

-Moción de censura por sorpresa con apoyos que no tendrían contraprestaciones políticas.
-Control de RTVE mediante Decreto-ley y zancadillas a Podemos, que sufrió una votación anónima fallida y la filtración de uno de sus aspirantes a presidir la Corporación Pública.
-Cortina de humo eternizada con Franco para tapar las vergüenzas de Zarzuela y los amnistiados fiscales mientras envía al PP y a Ciudadanos junto a VOX.
-Reforma constitucional para evitar aforamientos y que se hable de la incómoda tesis.
-Y argucia legal para salvar el veto presupuestario del Senado, eso sí, con cierto bochorno al utilizar un asunto relacionado con la violencia de género.

Estos puntos sumados a un gran confort mediático tras la toma de RTVE y el retorno de Prisa a sus orígenes con Soledad Gallego-Díaz y Daniel Gavela convertían al PSOE en un partido disfrutón mientras la derecha se subía al monte entre rugidos de Casado, Rivera, ABC e Inda. Pedro Sánchez se convertía en ZP y lograba que la "tensión" les haya dejado libre el centro del tablero político, situación imprescindible para asegurar su primera posición en el 2020.

Pero ahora esa hoja podría agrietarse y Podemos, que ha callado sobre el infecto negocio saudí y ha mirado para otro lado sobre otros asuntos, deberá decidir si el fin justifica los medios y si sostienen a un tipo de este nivel junto al nacionalismo catalán, cuyos líderes siguen encarcelados o en el exilio. Quizás lo hagan tras soportar años de corrupción y censuras de la extrema derecha jaleadas por esa caverna mediática a la que ahora le han surgido los escrúpulos. Es esa prensa infecta que llama "okupa" a Sánchez por gobernar con dudosa ética personal, en minoría y apoyado por los nacionalistas, es decir, como lo hizo Rajoy.









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