Así se quedó María Teresa Campos sin el 'Ya es mediodía'










Telecinco está de caza contra las Campos, ahora que la temática de 'Supervivientes' parece decaer tras tres meses de ensueño. La concatenación de exclusivas de Terelu ha sido la excusa perfecta para airear viejos comportamientos despóticos de la colaboradora en su etapa de reina vespertina de Telemadrid. Pero no es solo por audiencia. Y es que existen varias razones para que Mediaset se convierta en una sede donde el clan malagueño es linchado sin remordimientos.

Los enemigos

En 2004 María Teresa Campos dejaba Telecinco y la cadena se revolvió: 'Aquí hay tomate', padre del 'Sálvame', se convirtió en una maquinaria perfecta para linchar a la familia catódica, con el "pimpam" de Pipi Estrada o el estado físico de la ex reina de las mañanas como munición. Las Campos se revolvían como podían: María Teresa llamaba "gilipollas" a Vasile, Antena 3 destapa que la teoría de Lydia Lozano sobre Ylenia Carrisi se sustentaba en falsedades y Terelu emprendía una gira por La Sexta o por donde la quisieran escuchar para denunciar la telebasura italiana.

Sin embargo Vasile ganó la batalla: Ana Rosa arrasó, María Teresa se pegó un tortazo mayúsculo en Antena 3, Terelu se quedó compuesta y sin granja y el clan regresó a Mediaset con el estado de fragilidad que en televisión te proporcionan varios fracasos seguidos, la falta de ofertas y el interés de mantener la vida de divas que muestran en el reality-show familiar.

En su regreso las Campos volvieron por la puerta de atrás y el peaje se ve todos los días. Ellas no han sido fichadas como las estrellas de antaño, sino como colaboradoras que están en la obligación moral exhibir con dolor su privacidad. María Teresa regresó con proyectos menores ('El laberinto de la memoria', 'La mirada crítica' o '¡Qué tiempo tan feliz!'), y Terelu lo hizo con 'Sálvame' y una sustitución interrumpida en el 'Deluxe'.

Y claro, los ricos también lloran y el séquito que tenían apesebrado que las adulaba ahora se calla y olvida. Vasile tiene sus razones, Mila Ximénez las llamó sin suerte a su puerta antes de salir del olvido con el "oscura, siniestra", Gema López aguantó los modos de la niña y María Patiño denunció que la madre maniobró en las sombras cuando la eligieron para conducir el 'Deluxe'.

María Teresa, dolida por la cancelación de la firma de discos y tras un año cobrando sin trabajar (en compensación por el linchamiento a Bigote), ve atónita como el debate del mediodía político lo hará Sonsoles Ónega y no ella, madre fundadora de las mesas de actualidad a la hora de comer. La productora, la misma que la de 'El programa de Ana Rosa', no parecía idónea para que la escogida fuese ella por eso de no compartir gallos en un mismo corral.

Por eso María Teresa, que quería su debate tal y como le filtró a Pilar Eyre, sufre en silencio mientras Terelu traga sapos ante Kiko Hernández y Carmen Borrego ejerce con mucho carácter como buena portavoz de un clan familiar venido a menos porque no comprenden que la comunicación del siglo XXI se hace sin las dos caras del siglo XX.





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