¿Qué coño es eso de la UDEF?












Portadas de ayer:




Como ven el papel parafraseó ayer a Jordi Pujol: "¿Qué coño es eso de la UDEF?". En la radio tampoco sabían demasiado, aunque en la SER volvió a oler a azufre con la presencia de José María Aznar tras más de 20 años de ausencia en el estudio de 'Hoy por hoy', síntoma de lo que se ha convertido Prisa. En Onda Cero Alsina, que según Raúl del Pozo "está marcando la agenda política", pillo a contrapié a Xavier Domènech, que sigue teniendo uno de los mejores discursos de Podemos.

Pero volvamos la prensa: en ABC hablaba Leguina en su tercera del siniestro futuro de Pablo Iglesias, como si el ex presidente madrileño no llevase años garantizándose el suyo propio entre el mimo a Esperanza Aguirre y el eructo en las tertulias cavernarias. El periódico de Vocento le dio ayer un doble mimo a 'Oro', última apuesta cinematográfica de Atresmedia. Lo hizo a través de Gistau, con su enésima cita a Umbral (que una tarde, con María España ausente, le pidió que le hiciera la merienda), y con un reportaje a favor, muestra de que en Vocento quieren enterrar el hacha de guerra despegada por Bieito ante Planeta. No tienen los vascos cuerpo para batallitas viendo que ABC (7,5 millones de euros de pérdidas en los primeros 9 meses del año) ha arrastrado a los números rojos al grupo (4,8).

En La Razón tocaba autobombo: lo encabezó César Vidal con su tema favorito, él, y el periódico no se quedó atrás con tres páginas sobre el Planeta de Javier Sierra y media docena en el que exhiben músculo por el evento del suplemento Tu economía, que cumple un lustro. Les faltó recordar el sarao del otro día donde los ojos de la moda se posaron en Tristán Ramírez, porque a Ágatha no le falta papel: ayer lo tenía con El Mundo por el amor con Pedrojota y hoy lo tiene con La Razón por su desamor con el riojano.

En El Mundo se echaron las manos a la cabeza con doce páginas sobre el tema catalán, muestra evidente de que Unidad Editorial busca una progresiva ideologización del periódico de la mano de ese relaciones públicas llamado Paco Rosell, que releva al periodismo amarillento de Pedrojota, a la continuidad sin colmillo ni 11-M de Casimiro, y a la transición digital y analógica de David Jiménez y Cuartango. Destaca el nuevo aire que le da Papel, con excelentes reportajes que dejan por los tobillos al postureo del fenecido dominical de mismo nombre que puso en pie el endiosado Javier Gómez.


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