Voz Pópuli como modelo de negocio periodístico independiente










En el crecimiento y profesionalización progresiva de la red en el cambio de siglo surgieron varios proyectos con demasiada dependencia con Génova y Ferraz. Fueron en sus inicios simples panfletos del PP y del PSOE que repetían sus argumentarios políticos, fichaban a los columnistas más cercanos a ambas formaciones, recibían sus susurros y a cambio conseguían publicidad de grandes empresas. Los confidenciales del chismorreo, el sensacionalismo y el amarillismo dieron paso a una segunda generación de periódicos con estructuras y principios más sólidos. En esta segunda hornada los directivos de los mass media, Cebrián al frente, comenzaron a ver que internet no era el futuro, sino el presente.

Entre los primeros proyectos que destacaron sobre el resto se encontraba El Confidencial, envidiable modelo de negocio e influencia gracias a la mano de Jesús Cacho, que pese a sus clásicas fobias con Florentino y Botín tuvo claro dos asuntos: la información del portal debía ser propia, sin los copia y pega de la competencia, y debía haber separación entre la gestión empresarial y periodística. Cuando El Confidencial le dio la patada, Cacho se rehízo y montó Voz Pópuli, que a diferencia de El Español, InfoLibre o El Diario todavía no ha apostado por el muro de pago como vía complementaria a los clásicos ingresos publicitarios.

De la mano de Cacho Voz Pópuli ha entrado en números negros y de hecho factura más que El Diario de Nacho Escolar pese a tener la décima parte de su tráfico. No es la cantidad, es la calidad. Y la calidad se encuentra con información política sin trincheras, sin cortas y pegas, especializándose, no entrando en la guerra febril del click con titulares amarillentos o compra de tráfico a terceros (pese al beneplácito de la OJD), con valentía ante partidos políticos y grandes empresas y sin el obsceno chantaje como práctica para recaudar. La última decisión del citado proyecto ha sido la de cerrar su sección de deportes, carne de basura. Tampoco cuentan con deportes InfoLibre o El Diario, aunque en este caso los motivos no son de especialización, sino de ideología.


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