Paolo Vasile apuesta por Gran Hermano VIP para salvar a Sálvame de la misma crisis que mató al Tomate










La pésima dinámica que se ha instalado en Telecinco está empezando a afectar negativamente a los nervios de sus directivos. Tras cerrar octubre con las peores audiencias en veinticinco años, Paolo Vasile ve con desespero como cuatro de los puntales de su parrilla sufren achaques que encierran que el modelo se está agotando. 

La consultora Dos30 señala que Gran Hermano ha perdido más de medio millón de fieles en apenas un año, con Jorge Javier Vázquez cubriendo fallidamente el hueco de Mercedes Milá. El lema de Vasile es que los formatos están por encima de los presentadores, pero el consejero delegado italiano vio como Pepa Bueno hundía Viajando con Chester sin Risto o como Jero García hacía echar de menos a Pedro García Aguado en Hermano mayor, pero ni por esas aprende Don Paolo. 

No le van las cosas mucho mejor al Deluxe, que ha caído tres puntos en apenas un año y Tu cara me suena le volvió a barrer este viernes por nueve puntos. ¿Y Sálvame Limón y Naranja? También sufre una caída interanual más que preocupante, pero la palma se la lleva Mujeres y hombres y viceversa, que se hunde dos puntos y medio, se aleja de la media de la cadena y con un pobre 12% intenta resurgir de sus cenizas utilizando de nuevo sus normas como un clínex al fichar como tronista a Rym, expulsada hace un tiempo por incumplir las reglas del formato. 

El temor a la resurrección de la crisis de 2007 

Entre los directivos de Mediaset se ha instalado un miedo a que se consolide la crisis que sufrió el grupo en 2007. Aquel año al menos tenían en mente cual era el problema del programa: Sé lo que hicisteis de La Sexta había mostrado las costuras de la llamada "telebasura", por lo cual Ángel Martín convertido en el azote de la cadena veía morir con simpatía en el verano de 2007 a A tu lado y Dolce vita, sustituidos ambos por dos formatos donde primaba la actualidad por encima del corazón que evidenciaban los complejos de la cadena: Está pasando y La Noria. 

Antes de las Navidades de aquel año, Jorge Javier Vázquez demostraba el nerviosismo que reinaba en la casa al estallar en el programa de Jordi González viendo la caída de audiencia de Aquí hay tomate: "Hay un programa de televisión que, continuamente, me está llamando borracho. Acepto, por el programa duro que hago, mi parte de crítica, pero no que me llamen continuamente borracho. Y ahora, si quieren hacer zapping, me lo hacen, porque se lo voy a preparar. Me pillaron una vez borracho, pero yo trabajo en una productora en la que nunca los jefes proporcionan cocaína a sus trabajadores para que trabajen mejor cuando están cansados; trabajo en una productora en la que, cuando llega una fiesta, los trabajadores no aportan su dinero para comprar de la mejor cocaína; y trabajo en una productora cuyos jefes pueden decir que nunca, por los efectos de la cocaína y de la borrachera, han intentado abusar sexualmente de una compañera. Y ahora lo ponéis". 

En febrero de 2008, apenas tres meses después del estallido público del de Badalona, Aquí hay tomate era cancelado tras cinco años como rey de la sobremesa. Una caída interanual de medio millón de espectadores y cuatro puntos le costó la vida, por mucho que Telecinco intentase vengarse de su muerte con una demanda a La Sexta por una "campaña de desprestigio" en las que admitía que Sé lo que hicisteis estaba afectando "a la posición competitiva de Telecinco". 

Enero en el horizonte

Paolo Vasile arranca con furia las páginas del calendario esperando a que llegue enero por un motivo: Gran Hermano VIP. Nadie duda en Fuencarral que la cadena desenfudará la chequera para contratar a un ramillete de famosos (suenan Toño Sanchís, Aramís Fuster, Luis Rollán, José Manuel Parada o Alba Carrillo) con dos intenciones: demostrar que Big Brother no es un formato agotado, tal y como están evidenciando Jorge Javier Vázquez y compañía, y nutrir de contenidos a Sálvame Limón, Naranja y Deluxe. 

Jorge Javier Vázquez, que hace unos meses señaló que exigiría por contrato no conducir un formato diario, se pondrá en unas semanas al frente de la edición vespertina de Sálvame para alivio de Mila Ximénez, Kiko Matamoros o Gustavo González, que ya no disimulan su desencanto con Paz Padilla. 

Kiko Matamoros, al que le queda poco patrimonio personal por vender tras haber aireado bodas, sábanas y dramas familiares, podría incorporarse a Gran Hermano VIP pese a su espantada en la edición 2005. Hace unos días el propio interesado, y nunca mejor dicho, ya admitió que negociaría su entrada en el concurso. 


Pero por si el efecto Gran Hermano VIP no surte efecto, Vasile diversifica inversiones y apuesta por Cuatro, que prepara las vueltas de Planeta Calleja, Gipsy Kings, En el punto de mira, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o el nuevo Chester. También, tras advertir el cambio de hábitos del público más joven, Mediaset acaba de lanzar la plataforma de contenidos digitales MTMad, a imagen y semejanza de Flooxer de Atresmedia, que arrasa emitiendo la ficción española del año: Paquita Salas. 

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