Sobre la decadencia de Noticias Cuatro








El Grupo Prisa intentó convertir a los informativos de Cuatro en una de sus bazas principales, allá por noviembre de 2005. La apuesta del holding que dirigía por aquel entonces Jesús de Polanco fue tan decidido que Iñaki Gabilondo, estrella durante décadas de la Cadena SER, dejó la emisora para convertirse en la estrella del canal, lanzando entonces un informativo de autor "a la americana". El periodista vasco se incorporó al canal a la vez que lo hicieron Jon Sistiaga, Florenci Rey, José María Izquierdo, Javier Casqueiro, Manolo Lama y el equipo al completo de CNN+.

Un lustro después, con Prisa ya quebrada y con su fundador fallecido, Cebrián vendió la emisora a Mediaset, que entró como un elefante en una cacharrería en Cuatro, cadena que se convertía en una comparsa de Telecinco, perdiendo por el camino cualquier seña de identidad adquirida.

Iñaki Gabilondo dejó la emisora y Paolo Vasile sacó la guadaña para decapitar a periodistas como Javier Ruiz o Mónica Sanz, todo con tal de convertir a Noticias Cuatro en una filial de unos Informativos Telecinco que habían perdido el ímpetu de los años aguerridos de Luis Fernández para convertirse en un magazine sangriento comandado por Pedro Piqueras, rey del share gracias al rosco de Pasapalabra.

En definitiva, Noticias Cuatro dejaba de ser tutelado por ex periodistas de El País, la Cadena SER o CNN+, eliminando cualquier sinergia con Prisa, para pasar a compartir redacción y piezas con Informativos Telecinco, que ha impuesto en los últimos tiempos una salvaje línea comercial que ha matado cualquier intento de convertir a Cuatro en una cadena ligada a la actualidad, situación que intentó buscar efímeramente Paolo Vasile hasta que se acobardó con Moncloa y canceló Te vas a enterar año y medio antes de echar a Jesús Cintora, que había disparado los resultados del mediodía.

Pero el soriano no se sometía a los deseos gubernamentales de Vasile, que canceló Te vas a enterar por emitir un escrache a Soraya Sáenz de Santamaría, situación que también sufriría Hilario Pino, despedido sin contemplaciones tras tres lustros de trabajo. ¿Y en que se ha convertido ahora Noticias Cuatro? Pues en una sucursal con pose seria de la carnicería de Piqueras, en un espacio de treinta minutos asfixiado por la publicidad, situación que no sufre La Sexta Noticias, que cuenta con redacción y línea editorial propia dentro de Atresmedia.

Es decir, Noticias Cuatro, que se ha retratado en campañas contra Venezuela en los últimos tiempos, es Informativos Telecinco con dos pinceladas, una cultural y otra internacional, con apariencia progresista. Pero en definitiva los informativos se han convertido en una basura ultracomercial sin fuste, echo que ha provocado que la segunda edición de informativos engulla presentadores de una manera salvaje. Y es que desde que Iñaki Gabilondo pegó un portazo, hasta cinco periodistas-Javier Ruiz, Mónica Sanz, Roberto Arce, Hilario Pino y Miguel Ángel Oliver, quién te ha visto y quién te ve- han intentado resucitar el informativo maldito de la casa, entre otras cosas porque Vasile se niega a invertir un euro en la tarde de Cuatro, rellena de cinco capítulos repetidos de series americanas, que llegan al 5% con un coste cercano a cero. Y también porque los informativos los tutela Juan Pedro Valentín, que dejó hace años el periodismo tras un fracaso de audiencia, justo antes del aterrizaje de Piqueras en Fuencarral, para pasarse a las relaciones públicas, primero como felpudo del zapaterismo en Público o RTVE, y ahora de quién pague.

El negocio es el negocio, pero no cuela y Vasile, aunque lo niegue, se ha cargado Cuatro por intentar mediante sinergias cubrir su parrilla, reduciendo su presupuesto al mínimo y eliminando casi al completo la producción propia del canal, que recibe con desagrado los deshechos de Telecinco-Rabia o Un tiempo nuevo-. Porque Cuatro es un canal desactivado por Paolo Vasile, que ha convertido la cadena que fue vanguardia catódica la década pasada en un laboratorio de austeridad-es más rentable una cadena con gastos mínimos que roce el 7% que invertir para llegar a un 8% de share- y en una cadena que ha visto como sus principales estrellas, Pablo Motos, Risto Mejide o Pedro García Aguado, se largaban a la competencia tras arduas negociaciones con un consejero delegado italiano que solo tira de chequera en subastas para que pobres juguetes rotos de la telebasura cuenten sus miserias.



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