El gran escándalo de Mediaset; Vasile cubre más del 75% sus parrillas diarias con repeticiones







Las grandes corporaciones televisivas han presentado sus cuentas de facturación de publicidad en el trimestre de 2015. Y el síntoma de estos resultados es evidente; mientras Atresmedia crece un 13%, Mediaset cae más de un 3%.

Por lo tanto Vasile, que había mantenido la rentabilidad de su grupo por encima del de la competencia gracias a la austeridad en los costes de producción, ve como Atresmedia ya es el grupo más rentable de España, entre otras cosas porque Vasile no ha sabido jugar sus cartas, ni con sus principales canales ni con los de TDT. Porque la exagerada reducción de costes de la cadena han convertido a varias de sus señales en zombies sin personalidad.

Es el caso de Cuatro, cadena que en 2010 tutelaba Prisa con más de diez horas diarias de producción propia. Entre estos formatos se encontraban espacios informativos y deportivos, realities como Fama, espacios de humor como El hormiguero y Tonterías las justas o concursos como Dame una pista.

Mirando a la actualidad, finales de 2015, la cadena apenas produce seis horas al día, con dos ediciones diarias de informativos y deportes, una tertulia de producción propia y un espacio de sketches low cost, Gym Tony. Y si la comparación entre la Cuatro de Prisa y la de Mediaset es odiosa, igualmente lo es con La Sexta en la actualidad, que cuenta con más diez horas de producción propia con espacios como El Intermedio o Al rojo vivo. Por no hablar de Zapeando o Más vale tarde, que compiten todas las tardes contra cinco reposiciones de series americanas en Cuatro.

¿Y Energy? Pues el modelo era una simple réplica de Nitro, ya que Mediaset, sin imaginación en TDT-Telecinco 2, Telecinco Sports, Telecinco Estrellas, La Siete o Nueve-, ha copiado al milímetro la estrategia de Atresmedia; FDF como réplica a Neox, Divinity a Nova o Energy a Nitro.

¿Y qué ha pasado ahora con Energy? Que intentó abrirse un hueco con el género del docu-show tras el cierre de Xplora, pero como no funcionó la estrategia y no heredaron los seguidores de este canal temático de documentales, el grupo ha decidido ahora cambiar los contenidos del canal por reposiciones de series, algo con lo que Mediaset ahorra a la vez que intenta frenar a AtresSeries.

Y es que la actual programación de Energy en dime-time se basa en dos reposiciones de El Comisario, en cinco de Sobrenatural, en tres de Invasión Jurásica y en tres de Hawai 5.0, que también es exprimida en Cuatro. ¿No podría expropiar el Gobierno a estos grandes grupos que son capaces de ocupar el espacio radioeléctrico con catorce reposiciones mientras no producen nada? Pues parece ser que no, y así, claro, Vasile exprime este tipo de canales que solo sirven para emitir reposiciones a coste cero y rentabilizar aun más los contenidos americanos cuyos primeros pases se emiten en los principales canales del grupo.

¿Y en FDF? Tres capítulos repetidos de Aída, tres de Melissa y Joey, dos de La que se avecina, dos de Gym Tony, uno de Los Serrano y uno de The Stunt Comedy.

Así se obtienen sesenta millones de euros de beneficio 

Mediaset cerró 2014 con unos beneficios netos de 59,2 millones de euros. ¿Cómo se logra tal brutalidad de dinero? ¿Cómo una empresa como Mediaset es junto a Atresmedia la más rentable del Ibex? Jugando con los espectadores, a los que se les vende sin saberlo pescado congelado. Mientras, el grupo ocupa el espacio radioeléctico español a la par que viajan barcos cargados de dinero hacia Italia.

¿Y cómo se logra esto? Se logra gastando poco y siendo obediente con el poder, algo que hizo Vasile con las cancelaciones de Te vas a enterar y El gran debate tras las presiones de Moncloa, con la decapitación de Jesús Cintora o con la consigna enviada desde la cúpula del grupo a Sálvame para que se vetase cualquier contenido escabroso para el poder como la corrupción de la infame familia Borbón.

Si cogemos las parrillas de los seis canales con los que cuenta Mediaset en abierto, Telecinco, Divinity, Energy, FDF, Boing y Cuatro, debemos analizar la producción propia del day-time diario, por no hacerlo el fin de semana, que sería incluso más insuficiente. Y nos encontramos que de lunes a viernes, exceptuando el prime-time, entre las 6:30 y las 22;00, la producción propia de estreno es de 21 horas y cuarenta y cinco minutos, de las cuales quince y media son de la propia Telecinco.

Por lo tanto las reposiciones alcanzan en el day-time el 76,6% de la programación diaria, porcentaje que subirá aun más con total seguridad cuando Mediaset deshoje la margarita y estrene su nuevo canal, que por supuesto estará cubierto de reposiciones.



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