Un tiempo nuevo no levanta cabeza y huele a cancelación










No midió sus fuerzas Paolo Vasile cuando hace dos años decidió cerrar las persianas de El gran debate. La tertulia política que presentaba Jordi González era cancelada por sorpresa, y aunque los medios eran conscientes de que el ímpetu de La Sexta Noche le estaba poniendo las cosas difíciles, las tesis que se dio por válida en aquel momento fue la de las presiones políticas.

Pero Telecinco no ha remontado cabeza los sábados en dos años, mientras que La Sexta Noche se convertía en referente a la hora del análisis político. Por eso la cadena lo intentó con Abre los ojos, que cerró tras unos meses de emisión, y probó con cine, con Hay una cosa que te quiero decir y hasta con el fútbol. Pero nada funcionó y el año pasado lo intentó con Un tiempo nuevo, sonoro patinazo que acabó cancelado tras un año de emisión.

No escogieron a la presentadora idónea, a los tertulianos idóneos, a los invitados idóneos y al grafismo idóneo. Nada parecía idóneo, por eso en agosto de este año lanzaron la segunda etapa del programa, en este caso en Cuatro y con parte del equipo de El programa de Ana Rosa como aval. Pero ni por esas, porque Un tiempo nuevo se ha movido en audiencias en torno al 5% de share, siendo superado con rotundidad semana a semana por el debate que presentan Iñaki López y Andrea Ropero.

El error sin duda de Mediaset ha sido creer que podía enterrar el gallinero de La Noria, creado por los perspicaces padres de Sálvame, para lanzar productos de calidad a un público acostumbrado a la polémica cíclica.

Por eso lanzaron con intención de calidad Un tiempo nuevo en Telecinco, amadrinado por Sandra Fernández, directora hasta entonces de La Sexta Noche, y han lanzado con idénticas intenciones Un tiempo nuevo en Cuatro, con Juan Ramón Gonzalo, el sustituto de Sandra, tutelándolo.

Pero el nuevo show de Cuatro no ha salido como se esperaba, por eso Pilar Cerisuelo, su directora, fue relevada la semana pasada y en esta nueva etapa, tras advertir que la batalla política le tienen perdida de antemano con La Sexta, lo intentan con los sucesos como bandera. Pero tampoco funciona, por lo cual y teniendo en cuenta el elevado presupuesto y la pobre audiencia, por debajo de la media de la cadena, la cancelación podría estar al caer.



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