Una década con Jaume Roures; del rojo al morado








Xavier Horcajo contaba que Jaume Roures decía en la Universidad que sufría una grave enfermedad que iba a acabar con su vida para ligar. No sabemos si es verdad, pero lo que sí que parece ser es que el empresario dio sus primeros pasos profesionales en TV3, donde fue relevado desde informativos a deportes por una supuesta colaboración en un vídeo sobre ETA, tema que nunca se trató de aclarar.

En los deportes de la autonómica Roures vio cómo se construía la gente chalets; intermediando en los millonarios derechos deportivos. Y dicho y hecho, porque se alío con un compañero suyo, Benet, y se pasaron años y año viajando y revendiendo derechos internacionales al Plus. La vida de Roures fue tranquila hasta que ganó Zapatero, que tras ser ninguneado por Polanco fue consciente de que quería un grupo propio donde debían estar José Miguel Contreras, Roures, Miguel Barroso y Antonio García Ferreras. Y así nació Mediapro 2.0, que comenzó a trabajar con fuerza en las nacionales con la llegada de ZP, primero con discreción en Antena 3 y Cuatro, y luego a bombo y platillo en TVE, donde le financiaron con dinero de todos la creación de La Sexta.

Y nació La Sexta y Público, diario del que Roures presume que sufrió una campaña en contra desde Moncloa, y diario que nació como dispendio y cerró contra natura. El negocio estaba hecho, aunque solo fallaron La Sexta Radio, proyecto que heredó sin cristalizar Lara, y Gol T, que tras años de rojo y fracaso de la TDT Premium se pasó al morado con los catarís en BeIN Sports.

Del rojo al morado; del PSOE a Podemos 

Los gurús mediáticos pronosticaban la caída de Roures por dos factores; la salida de ZP de Moncloa y las millonarias deudas por derechos deportivos. Se equivocaron los Nostradamus actuales, ya que Roures es a día de hoy un gigante de la comunicación que factura casi la mitad de su fortuna en el extranjero y que se ha tragado Globomedia, la productora más importante de los noventa y dos mil.

Pese a que muchos decían que se había mojado demasiado en política para seguir trabajando, Roures sigue a día de hoy facturando casi la parrilla entera de La Sexta, además de programas para la TVE del PP-Órbita Laika- o la Telemadrid del aguirrismo-Kilómetro 20-. Pero nada extraña, cuando Roures se quedó con la cobertura de la llegada del Papa a Valencia y cuando en 13 TV consiguió colar resúmenes y partidos. Solo se resiste Vasile, porque entre piratas se conocen los parches, y Alierta a ratos-solo a ratos, ya que le ha dejado a Roures quedarse con el negocio de los derechos internacionales de la LFP que le reportarán 500 millones de euros-.

Roures, a sus 65 años, sigue siendo un chico listo que se ilusiona con Podemos, al que mima desde Público, que sigue controlado por él.






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