Las deudas personales de Carlos Herrera con la izquierda le dejan en muy mal lugar








Ya lo saben, el martes en COPE  se estrena el flamante fichaje de la emisora episcopal, Carlos Herrera. El andaluz, azote de la izquierda, salta a la radio de los obispos para cobrar "más que Modric", según señalo este verano Jiménez Losantos, que desveló que su "amigo" iba a ingresar doce millones de euros al año.

No se puede olvidar que la operación, avalada por el Gobierno, busca por un lado dinamitar Onda Cero, ahora que Moncloa y Planeta se han divorciado, y por el otro que los medios de la Conferencia Episcopal se conviertan en altavoces gubernamentales, situación que se vive desde hace años en 13 TV-cadena a la que Herrera quiere dar visibilidad, y para ello ha incoroprado a su nómina de tertulianos a Antonio Jiménez e Isabel Durán-.

Olvida Herrera, vocero de Rajoy y látigo de la izquierda, los favores personales que le debe al PSOE. Porque Herrera, dicen que gran profesional-habría que mirarse sus zalameras entrevistas en Moncloa- es simpatizante de la situación de su tierra. Ya que en Andalucía, cortijo cleptocrático del socialismo, Herrera vive mejor que bien. Porque Canal Sur, directamente dirigido por la Junta, ha sido le segunda casa de Herrera en algunos momentos, siendo él incluso el elegido para presentar las galas del veinte aniversario del canal. Y no solo eso, porque Canal Sur fue la cadena donde la desconocida Mariló Montero vivió muy bien durante años, hasta que, casualidades de la vida, fue fichada por la TVE de Zapatero.



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