Raúl del Pozo suelta la bomba; el polémico Blas Herrero tendrá una televisión nacional






Los cuatro operadores televisivos privados se vieron obligados la pasada semana a desenfundar la chequera para evitar el previsible cierre de ocho de sus canales por la sentencia del Supremo. Por lo tanto, el panorama catódico español en abierto seguirá inamovible, al menos hasta el próximo miércoles, donde Atresmedia lanza Mega para cubrir el cierre de Gol T, que a su vez tendrá a Bein Sports como relevo-en esta ocasión con el canal futbolero de Roures emitiendo por plataformas de pago en vez de hacerlo por la fallida TDT Premium-.

Por lo tanto los españoles podremos disfrutar este verano de al menos veinte señales en abierto-más autonómicas y locales-, a las que se sumarán otros seis canales que el Consejo de Ministros adjudicará en las próximas semanas o próximos meses-el límite legal es el 9 de octubre-. Es un gran misterio el nombre de las empresas ganadoras, pero lo cierto que hay nueve operadores con proyectos encima de la mesa del Ministerio de Industria.

Están en la terna Mediaset y Atresmedia, que no parecen disfrutar en estos momentos de unas relaciones idílicas con Moncloa. Aun así es cierto que los dos principales operadores españoles ya no sufren tanta ansiedad de canales tras el acuerdo de la semana pasada, gracias al cual retuvieron seis señales. También se presentan, 13 TV, Vocento, Kiss TV, Real Madrid TV, El Corte Inglés, Prisa y el Grupo Secuoya. Si hay veto a Mediaset y Atresmedia, que es lo que parece que éstas temen, entre los restantes siete operadores se repartirán seis cadenas.

La decisión del Consejo de Ministros es hoy en día un enigma, pero algunos parecen tener claro qué va a deparar el futuro. El más valiente en barruntar la decisión es Raúl del Pozo, uno de los periodistas mejor informados del país. El reportero de El Mundo señaló la semana pasada que "parece que van a dar nuevas cadenas de televisión a primeros de julio, una a Blas Herrero y otras a una nonata multimeda de la derecha"-podría ir por Secuoya-. Y añade: "Pero para cambiar el tono de los telepredicadores se necesita mucho tiempo y mucho dinero". ¿Obtendrá Blas Herrero-enfangado por una acusación de corrupción con la SGAE, centrado en invertir junto a "Los Albertos" y con el marido de Cospedal a sueldo- su viejo sueño de lanzar Kiss TV a nivel nacional? Tiempo al tiempo.



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