Pedroche, Risto, Resines o Cantizano; los fracasos más sonados de la temporada televisiva







Muere la temporada cuando se acerca el verano, etapa con menor consumo. Ya saben, suele hacer calor y la gente sale, desintoxicándose de paso del empacho de la caja tonta. Es hora por lo tanto de recordar lo mejor y lo peor de la temporada. Para Mediaset sin duda lo más positivo fue Gran Hermano VIP, que disparó la audiencia de la cadena, con las polémicas encadenadas de "La princesa del pueblo". Lo peor para Telecinco fue sin duda Alatriste, superproducción fallida que quedó en nada. Ni siquiera le agradó a Pérez-Reverte, pero bueno, el escritor de vez en cuando atiza a sus adaptaciones. De todas maneras el fracaso fue morrocotudo; 8,8% de share con un coste de alrededor de diez millones de euros.

Pero Alatriste no ha sido el único fracaso de la cadena de Vasile, que ha visto como uno de los proyectos en los que había puesto más empeño, Un tiempo nuevo, se despedía por la puerta de atrás. Lógico, teniendo en cuenta que el ímpetu de la Sexta Noche superó las frivolidades del italiano, que tiró de chequera para rescatar del naufragio al efímero debate político. También en el grupo no funcionaron  Robin Food o Aquí Paz y después Gloria, la serie de Antonio Resines que llegó tras dos años de preparativos. Se terminará de emitir este verano, al igual que Sopa de gansos, uno de los dos patinazos de Florentino Fernández, fichaje estrella de Cuatro esta temporada, al que tampoco le funcionó Killer Karaoke.


En Atresmedia la temporada ha sido más plácida, pero es cierto que Antena 3 se ha resentido en la franja vespertina y el prime-time. Como garbanzos negros podemos nombrar a Casados a primera vista, que pese a su bajo estreno consiguió renovar, ¡Boom!, el concurso de Juanra Bonet, que ha sido incapaz de hacerle sombra a Pasapalabra pero ha mejorado ligeramente su franja horaria, Los viernes al show, que no funcionó ni con Pedroche calentando el plató, o Pekín Express, la gran decepción de la primavera en la casa, ya que apenas pasa del 13% de share. O igual no ha sido la gran decepción, porque también se esperaba más de Risto Mejide y su rincón de pensar, que ayer no llegó a las dos cifras. Pero si Antena 3 se ha quedado un pelín por debajo de las expectativas, todo lo contrario le ha sucedido a la Sexta, que se ha convertido en la tele de moda gracias a la candente actualidad, género que ha disparado las audiencias de sus informativos, de El Intermedio o de Más vale tarde. Solo han decepcionado El último mono y Refugiados, una serie anunciada a bombo y platillo por la coproducción de Atresmedia y la BBC.

Donde no ha funcionado prácticamente nada ha sido en TVE, quizás en la peor temporada de su historia. Y es que el viaje al pasado emprendido por los nuevos gestores no ha sido entendido por el público, que veía desnortado como rescataban a Ramón García, José Luis Moreno, Los Morancos o Jaime Cantizano, que fracasó con Hit, la canción. Otros han patinado de manera más comprensible, como es el caso de Ernesto Sáenz de Buruaga, que tal y como desveló ayer El Semanal Digital, puede llegar a creer que le han hecho la cama en su propia empresa.



Comentarios

  1. No sé, qué tienes contra "Casados a primera vista", y mira que es un formato que a mí no me gusta, pero parece que estás deseando que se pegue un gran batacazo para poder decir que tú ya lo sabías. Incluso, si no recuerdo mal, llegaste a decir que no iba a renovar de ninguna manera y mira lo que pasó.

    Yo sé que eso de poder decir "si ya lo decía yo..." es muy gratificante, pero los datos del programa no son malos, lo que no quita que se pueda hundir en la segunda entrega porque este formato no ha sido un gran éxito (que tampoco un fracaso como nos intentas vender) y a poco que se enfrente contra una competencia mínimamente fuerte seguro que se hunde.

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