Así se hundió TVE en cuatro años







A punto de concluir la primera, y posiblemente última legislatura de Rajoy al frente del Gobierno, RTVE agoniza con una irreparable pérdida de audiencia, influencia y credibilidad, que se una a la crisis económica que lleva arrastrando desde hace ya muchos años.

En la nueva TVE tutelada por Génova se han hundido los Telediarios, de los que fue descabalgado el premiado y reputado Fran Llorente, que fue relevado primero por Somoano, gris busto de Telemadrid que hundió las audiencias, y Gundín, ex jefe de opinión del periódico más cercano al PP, La Razón, que para nada está logrando remontar la mala situación.

La mala situación de los Telediarios ha repercutido en que TVE ya no sea la cadena preferida por el público a la hora de escoger una cadena para informarse de un evento o catástrofe, robándole esa privilegiada posición la Sexta. También se han hundido Los Desayunos, que marcan ocho puntos menos con María Casado que con Ana Pastor, o Informe Semanal, que naufraga en la irrelevancia.

Tampoco funciona Mariló Montero, que hace el ridículo mientras hunde la mañana, y no solo no es despedida, sino que el año pasado la premiaron con el penoso El pueblo más divertido. Y la cadena además cree que el problema de La Mañana de La 1 no es de ella, sino de su equipo, que ha sido despedido casi por completo.

Aunque quizás lo que más se haya hundido sean las tardes tras la pérdida de Amar en tiempos revueltos, que no ha podido ser relevada con éxito con Gran Reserva, Seis hermanas, Acacias 38, Bustamante, Ramón García o una decadente versión de España directo.

Y el prime-time se ha hundido en el caos, tanto con el tándem Echenique-Corrales, que marcaron una etapa encadenando fallidos formatos musicales-Generación Rock, Uno de los nuestros, ¡Mira quién baila! o Hit-, como con el tándem Sánchez-Díez, que han vuelto al pasado con José Luis Moreno, Buruaga o un José Mota que está marcando los peores resultados de su carrera y que no tendrá segunda temporada de su show, en parte por su empeño por reciclarse como actor. En la recámara queda Bertín Osborne, una nueva versión de Tú sí que vales, una serie con Mota o un concurso con Los Morancos. Casi nada.

Tampoco la ficción está viviendo sus mejores momentos, ya que TVE ha dejado escapar o morir series como Amar en tiempos revueltos, Los misterios de Laura o Gran Reserva, mientras La República agoniza en un cajón.



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