La crisis escampa para los gigantes televisivos y colea para los dinosaurios del papel







Ya llueve menos para los gigantes mediáticos españoles. Sobre todo para Mediaset y Atresmedia, los dos gigantes televisivos de la TDT. Y es que las cuentas presentadas por Mediaset han sido sobresalientes; 59,5 millones de beneficio-que se hubiese disparado hasta más de 112 sin el impacto contable de la venta de Canal + y el ajuste del crédito fiscal-, unos ingresos netos totales de 932 millones de euros-un 12,7% más que el ejercicio anterior-, y unos ingresos netos publicitarios de 889 millones-10,8% más que en 2014-. Mediaset se zampa en la actualidad ni más ni menos que el 44,2% de la tarta publicitaria, dato que ayuda a que el grupo haya anunciado que volverá a repartir beneficios entre sus accionistas dos años después, consagrándose como una de las compañías españolas en bolsa que más dinero ha repartido entre los suyos en los últimos quince años.

Atresmedia por su parte ha obtenido unos beneficios de 46,7 millones, datos que mejoran en un 1,4% los resultados del ejercicio anterior. La compañía controlada por Planeta absorbe el 41,5% de la inversión publicitaria televisiva, por lo tanto el llamado "duopolio" supera en buena forma la crisis.
Tanto Mediaset y Atresmedia batallarán en los próximos meses por consolidar su mercado. Lo harán presentándose al concurso que convocará Industria antes de junio, por el cual podrían recuperar algunas licencias que cedieron tras la sentencia del Supremo. Una de ellas, se duda entre Xplora  o el lanzamiento de Megatrix, recuperará seguro Atresmedia, ya que a Mediapro se le acaba el contrato de arrendamiento de Gol T el próximo 31 de diciembre. De las cinco señales a repartir, cuatro en alta definición y una en formato estándar, 13 TV también parte como una de las favoritas, hecho que redundaría en contra de Unidad Editorial, que factura una cantidad que ronda los dos millones de euros por el alquiler de la señal.

Los beneficios de Mediaset y Atresmedia contrastan con la ruina de RTVE, que está previsto, según avanzó hace unos días José Antonio Sánchez, que presente unos números rojos con 133 millones de euros de pérdidas en 2014, estimación que supera en casi 20 millones de euros los desastrosos resultados del ejercicio anterior. En RTVE cada vez hay menos dudas sobre el retorno de la publicidad, ya que las privadas han advertido que la dosificación de este asunto sirve al partido del Gobierno para presionar sobre los contenidos políticos de Cuatro y La Sexta.

Peor situación aun tienen los llamados "dinosaurios del papel", ya que no cuentan con el paraguas gubernamental para acogerlos, aunque en algunos casos lo parezca. Es el caso de Prisa, que perdió 2.084 millones de euros en los nueve primeros meses de 2014, presentando unos números dignos de una empresa en preconcurso de acreedores. Pero el canje de deuda por acciones ha paliado en parte la quiebra técnica de la compañía que dirige Cebrián, que vivió un "miércoles dulce" tras el "lunes negro" de hace un par de semanas. Y lo hizo por tres razones; el anuncio de la venta del 2,17% de Mediaset, que inyecta 110 millones de euros en sus maltrechas cuentas; las palabras de Alierta, que afirmó que en menos de dos meses se cerrará definitivamente la operación Canal +, que dará oxígeno a Cebrián con un "cheque" de 750 millones de euros, y la llegada de Vicente Jiménez para resucitar la Cadena SER.

Tampoco parecen estar para tirar cohetes en Vocento, empresa que ayer presentó unas pérdidas de 22,3 millones de euros, lo que supone una cantidad superior en un 47% a los números de 2013. Pero en la empresa editora de ABC respiran tranquilos en parte por la reducción de un 15% de la deuda y del 7% de los gastos totales, cantidad que podría ser mejorada en este curso, ya que la prensa regional sigue siendo rentable, la división radiofónica se ha puesto en estables números negros tras el acuerdo de COPE, y la televisión sigue dando dinero con el "alquiler" de señales en TDT. Días después de conocerse la sustitución de Rodrigo Echenique por Santiago Bergareche, las aguas respiran tranquilas en Vocento, aunque a algunos afectados por los recortes les resultará llamativo que el año en el que Vocento ha perdido más de 22 millones de euros, la remuneración de su consejero delegado Luis Enríque se haya disparado en un 87% hasta rozar el millón de euros.

También se esperan pérdidas en Unidad Editorial, que se dejó 36 millones por el camino en los nueve primeros meses del pasado año, y en el Grupo COPE, tal y como pronosticó hace unos días su Presidente, Fernando Giménez Barrioncal, que tiene en pie de guerra a parte de su plantilla por una oleada de recortes y despidos, a la vez que los deportes de la cadena anunciaban ayer la incorporación de una nueva estrella a su abarrotado firmamento, Manu Carreño.







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