El caso Pujol



Jordi Pujol se quitó el aura de santo catalán al reconocer que no regularizó su dinero andorrano durante 34 años. Hasta ahora, cierto nacionalismo borreguil seguía creyendo que Pujol era una víctima de "España", que lo atizaba por la conversión de Ciu hacia el independentismo.

Pero lo de Pujol olía muy mal, con inversiones reconocidas en Sudamérica que estaban muy por encima de sus ingresos. La cleptocracia catalana ha visto como el patriarca tenía que reconocer lo que era evidente; que Pujol de honrado no tiene nada. Del España nos roba a Ciu nos ha robado...

Ruiz ahora ha recibido información de que 17 empresas pagaron ocho millones de euros a Jordi Pujol Ferrusola por servicios ficticios. Pilar Rahola, brazo mediático del nacionalismo catalán, reconocía en La Vanguardia que muchos creían que Pujol era un padre despreocupado por los "sablazos" de sus hijos, que es lo mismo que les parecía a los monárquicos con la Infanta Cristina.

Pero detrás de los chanchullos de los hijos, en ambos casos están los padres. El modelo de ladrón lo tenían en casa. Rahola ha aprovechado para pedir perdón vía Twitter a Pedro J. Ramírez, por los palos que se llevó éste cuando destapó la corrupción del "Molt honorable".

¿De qué herencia hablas?", dicen que preguntó la hermana del fundador de Ciu. Y es que la herencia, procedente de casos de estraperlo en postguerra, puede ser la cima del iceberg, ya que Pujol podría haber admitido la irregularidad con la intención de que sus hijos salgan indemnes por irregularidades más graves judicialmente hablando...














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