Ariza saca diez millones de euros de la autonómica murciana y Fabra amenaza con cerrar Canal Nou si no prospera el ERE



Julio Ariza ha conseguido parte de la liquidez que necesita para Intereconomía. El empresario navarro ha conseguido "colocar" sus acciones en GTM, empresa que gestiona la televisión autonómica murciana 7RM.
Ariza fue el representante nacional en el accionariado, que se dividió entre constructores-con Polaris a la cabeza-, caciques murcianos y algún amigo de Valcárcel.
En siete años la cadena ha dilapidado más de 250 millones de euros y se encuentra desde hace más de un año en mínimos y con una amenaza de cierre.
Ariza ascendio como comunicador cercano al PP gracias a los presupuestos públicos de Madrid, Valencia, Baleares o Murcia. Se pasó años azotando a ZP y agitando a la extrema derecha-con homenajes a Franco o misas desde el Valle de los Caidos-. Hacía esto sin apoyar públicamente a Rajoy, cosa que no le hacía falta, ya que Aguirre y Camps no se lo exigian porque no creían en él y querían jugar sus ambiciosas cartas personales para sucederlo.
La autonómica murciana fue un desastre desde su fundación. En su primera auditoría se demostraron siete graves incumplimientos y desde entonces el derroche y la manipulación han sido el día a día en la cadena.
Uno de los hombres clave en esta cadena ha sido León Heredia-representante de Bertín Osborne o Los del Rio-. Este es propietario con su empresa del 5% de las acciones de la empresa gestora, pero además fue consejero delegado y presidente del consejo de administración. En su etapa como gestor su empresa se vio beneficiada con varios contratos para producir galas de alrededor de cuatro millones de euros anuales. León fichaba a artistas conocidos a nivel nacional como Antonio Hidalgo, Bertín Osborne o Carlos Lozano-estos dos últimos reconocidos votantes del PP-, para presentar estas casposas galas. León además era el productor de esas estomagantes galas llamadas ¡Murcia qué hermosa eres!, en TVE.

Otra televisión arruinada y manipulada por el PP es Canal Nou. La autonómica valenciana podría cerrar sus puertas si el recurso de los trabajadores para tumbar el ERE prospera. Es una amenaza velada de Alberto Fabra. No está contento el PP con solo haber quebrado la cadena. Además quiere cerrarla. El PP ha dejado con una gestión a 1.300 trabajadores en la calle-aunque el juez podría readmitirlos, porque al final siempre no puede pagar el trabajador la mala gestión de los chorizos-, con una deuda de 1.300 millones de euros-con los socialistas apenas era de 30 kilos- y con una externalización de programas.
Se acabaron los días de vino y rosas donde gentuza como Ángel Moreno-productor de Tómbola y ex marido de Nieves Herrero- se embolsaba millones de euros con la telebasura. También el PP pagaba a plumillas madrileños para hacerle la propaganda; es el caso de el fallecido Julián Lago, Isabel Durán o Alfonso Rojo-estos dos últimos almorzaban con Camps-.
Junto a Telemadrid y la manchega de Nacho Villa, estas dos televisiones son el ejemplo que tiene el PP de la televisión pública.

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