La precampaña mutó en reality-show pornográfico





Creíamos que lo habíamos visto todo con la retransmisión en prime-time de los disturbios de Barcelona, Kosovo para las privadas. Pero ayer Iván Redondo remató el guiso de Pedro Sánchez, interesado en robarle votos a Cs mostrándose impasible ante la injusticia catalana y en cebar a Vox con el infame espectáculo retransmitido al mundo por Televisión Española en el día de ayer. 

Ayer Franco tuvo un homenaje inconmensurable perpetrado por el PSOE, feliz viendo como los familiares del tirano intentaban colar la bandera del aguilucho y daban vivas preconstitucionales. Todo valía para Dolores Redondo, incapacitada para llevar la cartera de Justicia desde que el año pasado conocimos de qué pie cojea.

El PSOE buscaba convertir en circo un acto íntimo de la familia, que tiene todo el derecho a honrar a su muerto. Y lo consiguió mientras los millones de muertos republicanos se pudren en el Valle de los Caídos y en las cunetas, que para eso somos reyes del ramo en Occidente.

Es curiosa la paradoja del PSOE, que en Euskadi se echa las manos en la cabeza porque familiares y amigos homenajean a los presos de ETA, 829 asesinatos, y que en Madrid patrocina vomitivos actos de homenaje a un sujeto que fue el responsable indirecto de medio millón de muertos y directo de más de 300.000.

Enhorabuena a Pedro Sánchez, inútil que anteayer escribía tuits llenos de faltas de ortografía mientras se hacía el importante plagiando para que le llamasen doctor. Este impostor es el digno representante de una supuesta izquierda española que olvida que el PSOE con sus GAL, con su Filesa, con sus ERE, con sus guiños a la monarquía, con sus complicidades con Estados Unidos y Alemania, con su turnismo, con su OTAN, con su indulto al cabecilla del 23-F, con su 135, con su 155, con su privatización de las empresas públicas, con su reconversión industrial y con sus eternas traiciones a sus principios, historia y bases se le puede votar por muchas cosas. Pero ninguna de ellas tiene nada que ver con la izquierda.

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