Sobre el cruce de golpes entre Risto Mejide y Buenafuente










Las parodias de 'Late Motiv' y 'Homo Zapping' sobre la diferencia de edad entre Risto Mejide y Laura Escanes motivó que el publicista escribiese una dura carta en El Periódico contra el showman: "Buenafuente, ríete. De mí para empezar, porque sabes que no me importa, porque sabes que al revés, me encanta y no sólo lo llevo bien, sino que seguramente lo merezco y hasta lo disfruto. Cada vez que un humorista, cómico o similar, te dedica un chiste o parodia te está haciendo un homenaje, un regalo (...) Buenafuente, ríete. Empezando por el tema. Un tema que has elegido tú: la diferencia de edad entre los miembros de una pareja. Un tema que para mí es inconcebible, y no porque me interese defenderlo ahora, sino porque siempre he pensado que lo que ocurriera entre dos seres humanos mayores de edad y de mutuo consentimiento, era, es y siempre será sagrado. Han sido varios los chistes y comentarios sobre mi relación en programas producidos por ti, que no voy a reproducir aquí porque no hace ni falta. Tú sabes perfectamente cuáles, cuándo y tú sabrás el porqué. Pero por mí no te preocupes, repito que en nuestro caso estamos más que bien, gracias".

Risto denuncia que Andreu debe explicar "el daño al que estás contribuyendo tú y la gente como tú haciendo mofa de una pareja por su diferencia de edad en los medios de comunicación. Mucho ha tenido que pasar para que en este país no esté bien visto criticar públicamente a parejas del mismo sexo, o de distinto color de piel. Enseguida son tachados de homófobos o de racistas. A que sí. Sin embargo, parece que todavía quedan 'edadistas' que no entienden que el mismo derecho a vivir su amor como les dé la gana lo tienen las parejas de distinta edad. Vamos, Buenafuente, ríete. Que a mí no me vas a hacer daño. No a mí".

Buenafuente le pidió ayer mismo disculpas con la boca pequeña: "Lo primero que pensé al leer tu artículo es que se trataba de una broma. Eso debe de ser deformación profesional. Como soy cómico (casi veinticuatro horas al día) creo que todo el mundo está siempre de cachondeo cosa que, por cierto, sería fantástica aunque utópica. Pensé que no podía ir en serio que una persona tan lista como tú, tan conocedora de los medios, sus claves, sus repercusiones, tan inmersa en ellos y que lleva tanto tiempo navegando bajo los focos, se apuntara también a limitar el humor. No puede ser y seguramente no sea así (...) No puedo estar de acuerdo, porque yo no hacía bromas sobre ellas, no las conozco. Hacía broma con lo tuyo. Hacía broma sobre ese señor con gafas llegado de la publicidad que irrumpió como un ciclón en la tele, siempre enfadado y con malos modos. El señor que luego aclaró sus gafas, derivó hacia la autoayuda negándola, luego pasó a entrevistador y ahora regenta un programa sobre el amor (o no). Es decir: EL PERSONAJE. Nada personal, como los negocios".



Comentarios

  1. "En serio, Andreu. Tampoco me puedo creer que esgrimas el argumento tan rancio y manido sobre los límites de la risa. Aquí el maestro de la risa eres tú. Pero parece que en detectar la demagogia autoinfligida, por lo visto te puedo ayudar un poco. Basta con buscar un solo chiste en el que tú te hayas burlado de “rojos, negros o maricones”. ¿No? ¿Nunca? ¿Cómo es posible? Pero si es un tipo de chiste al que algunos sectores de este país estuvieron abonados durante décadas. Si era supergracioso. Si era sólo para echarse unas risas… hasta que la sociedad dijo basta."

    ENORME RISTO!

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