Toñi Moreno: la Susana Díaz de Mediaset










Telecinco buscaba con la cancelación de '¡Qué tiempo tan feliz!' un objetivo triple: dejar a María Teresa Campos sin su madriguera familiar, hecho que ha obligado al clan a exponerse aun más fuera del espacio nostálgico; rejuvenecer su target comercial, sin tanto homenaje para jubilados; y darle en los morros a Producciones Mandarina, compañía de la que Paolo Vasile está harto tras sus chapuzas.

Y por eso llegó este sábado 'Viva la vida', un magazine positivista que le va como un guante a Toñi Moreno. Dice Leonardo Baltanás, responsable de los contenidos de Mediaset, que Toñi Moreno ha nacido para ser una estrella de Telecinco, frase similar a las utilizadas por Florentino Pérez en multitud de presentaciones de galácticos.

No sabemos si Moreno ha nacido para ser la heredera del trono de las mañanas, tal y como señalan los colegas de Bluper, pero el estreno de 'Viva la vida' no fue para tirar cohetes. No solo por el dato, aceptable 11,1% de share, sino porque lo que vimos fue una vulgaridad y una continuación de lo que hace Telecinco entre semana. El objetivo de la cadena es retener a sus espectadores diarios en los días no laborales con espacios en directo.

Y Toñi quizás lo consiga con su receta folclórica de patadas al diccionario, fallos en la presentación de colaboradores, artistas y canciones en inglés (llamó "Yurena" a una de sus colaboradoras y "Manu" a Manel Navarro), habló de su faja para alegría del marujeo patrio, admitió haberse enamorado de un hombre mayor que ella y se mostró apenada por la boda de Risto Mejide ("he llegado tarde", llegó a decir, evidencia de su enfado porque Voz Pópuli la sacase del armario a patadas).

Ana Rosa Quintana sin maquillaje aullaba en el graderío mientras Toñi pedía aplausos al público, recurso que ya utiliza en Canal Sur y utilizó en TVE, daba paso a reporteros apostados cerca de la boda de Risto y de la enfermedad de María Teresa, abría un corrillo sobre 'Supervivientes' y otro sobre la crónica social, entrevistaba a Manel Navarro con las mofas de Los Morancos sobre su gallo, y masajeaba a Pastora Soler tras recordarle su miedo escénico.

Todo un gazpacho andaluz digno de Canal Sur, deriva del objetivo de Telecinco en sus tardes del fin de semana. 'Viva la vida' no ofreció nada nuevo, todo fue vulgaridad y la búsqueda del sur que intenta Telecinco con Bertín Osborne, las Campos y adláteres del clan Pantoja y Jurado en 'Supervivientes'. Pero Toñi fue la Susana Díaz televisiva: una gran derrotada.



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