Telecinco desafina con las miniseries políticas








El eterno desbarajuste en el área de ficción de Mediaset provocó en primavera la salida de Toni Sevilla y el fichaje de Arantxa Écija, hermana de Daniel (el único directivo de Globomedia que contaba con las simpatías de Paolo Vasile durante su guerra contra la productora). 

El pobre bagaje de Toni Sevilla

El directivo, que actualmente ejerce como jefe de Programas de TVE, completó un lustro al frente de las series de Mediaset con más sombras (Cheers, Homicidios, Frágiles, Familia, El don de Alba, Alatriste o Aquí Paz y después Gloria) que luces (El Príncipe o Chiringuito de Pepe). De hecho, el porcentaje de estrenos en ficción que consiguieron la aceptación del público fue paupérrimo.

En cuanto a las miniseries, Mediaset ha dejado de elaborar biopics de personajes de la prensa rosa (Isabel Pantoja, Carmen Ordóñez, Paquirri o la Duquesa de Alba) para centrarse en temas políticos. Pero el tiro les está saliendo por la culata. El Rey, que debiera haberse estrenado tras la abdicación de Juan Carlos I, llegó mal y tarde (12% de share), siendo estrenada tras sufrir veintidós meses en un cajón.

Y en estas últimas semanas el lanzamiento de las miniseries Lo que escondían sus ojos y El Padre de Caín han tenido evidentes lecturas políticas, recibiendo la cadena las acusaciones de tener la intencionalidad de edulcorar la imagen del cuñadísmo, Serrano Suñer, o de los GAL.

Lo nuevo de Mediaset

Arantxa Écija tiene entre los retos para 2017 estrenar Oeste, Perdóname señor, Ella es tu padre, La Verdad, El accidente y Sé quién eres, que se unirán al reparto de ficción de Mediaset que integran La que se avecina o Gym Tony.



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