Buenas noches y saludos cordiales; el verdadero rostro de José María García







El periodista y filósofo Vicente Ferrer Molina, subdirector de El Español, acaba de publicar el libro Buenas noches y saludos cordiales. La obra es una biografía no autorizada a José María García en la que que se intenta dulcificar su legado, anteponiendo sus innovaciones al periodismo deportivo sobre sus oscuros métodos de trabajo.

Cuando David derrotó a Goliath

José Ramón de la Morena se puso al frente de los deportes de la SER en el año 89 como una opción interina de la cadena ante el gigante inalcanzable de SuperGarcía.

Ésta era una apuesta personal de Relaño, que intentaba por enésima vez proponer una alternativa digna a García, amo y señor de las noches deportivas. Esta situación supuso un quebradero de cabeza para la radio de Prisa, que había intentado de todas las maneras restar oyentes con propuestas tan dispares como 'El loco de la colina' o unos deportes elegantes con Julio César Iglesias al frente.

A García, que tras hacerse famoso en el mundo del deporte con sus ácidos comentarios en el mítico Hora 25 había sido fichado como estrella principal para Antena 3 de Radio en el año 82, hay que elogiarle varios hechos; desde descubrir la franja de la medianoche para el deporte hasta revolucionar la radio llenando de exitosas propuestas sus espacios de radio; en 'SuperGarcía' apostando por la investigación sin cuartel y el desenmascaramiento de todo el golferío patrio con un lenguaje directo, mordaz y particular, además de sus innovaciones en las retransmisiones futbolísticas fichando a narradores espectáculo, incorporando comentaristas y reporteros a pie de campo, o convirtiendo la Vuelta Ciclista a España en todo un evento de masas.

José Ramón, que coincidió con su enemigo en sus primeros pasos en la SER, se convirtió en un reportero de moda en la emisora con una manera cercana y hasta familiar de entrevistar, mostrando nuevos prismas de las grandes estrellas del deporte nacional. Pero el poder de García era tan omnipotente que mandaba en su casa y en la de los demás, cosa que sufrió el de Brunete en la temporada 90/91, cuando tras menos de un año como jefe fue apartado de la noche deportiva tras un cruce de acusaciones contra García por un incidente de la selección de Brasil en la clasificación para el Mundial de Italia.

En Maracaná el portero de la selección de Chile fingió que le había alcanzado una bengala, situación que acabo la suspensión del partido y con toda lógica dejaba a la canarinha por primera vez en su historia fuera de un Campeonato del Mundo, pero todo fue un montaje del chileno y Valdano lo revelo en la SER. SuperGarcía contestó a su rival con una batería de descalificaciones a las que Joserra hizo frente y Galdón, su jefe e intimo del asturiano, lo echó con la misma contundencia que COPE despidió a Pedro Pablo Parrado y sus 'Goles' tras un enfado del mito.

García, convertido en un semidiós, era el periodista mejor pagado del país y el que retenía la mayor influencia gracias a su potencial que se hacía acompañar por un equipazo: Gaspar Rosety, Javier Ares, Andrés Montes, Siro López o Pepe Gutiérrez. El locutor hacía y decidía sobre los fichajes de tal y cual equipo y mangoneaba en todos los ámbitos del deporte, desde patrocinadores hasta presidentes pasando por la Federación, asustando a todas las estrellas del deporte patrio que se postraban ante él, siempre antes que a De la Morena que lo contó en la radio y en su libro 'Aquí unos amigos'.

Tras el retorno de De la Morena por decisión de Delkader, el de Brunete recibió todo el apoyo del grupo para intentar tumbar el liderazgo de Goliath: desde anuncios en Canal + con referencias a Hitler a un aumento presupuestario del programa para incorporar nuevos fichajes.

Al de Brunete le ayudó su lenguaje coloquial con dosis de humor y huyendo en parte del guerracivilismo de su competidor, azotado por Paco y Lama y compañía. "Butanito" se lo creyó, como todos, como Joserra después, y eso se noto en antena.

Además desde Prisa se lanzó una campaña contra él, que iba desde El País hasta un De la Morena que dedicaba programas enteros ha desmontar las dos caras del millonario, el cinismo de éste y todas las mentiras que eran vendidas como reales. Cuando Joserra le superó por cientos de miles de oyentes levanto el pie y cuando Ángel Rodríguez le intento hacer lo mismo con él puso el grito en el cielo.

Y David se convirtió en Goliath

De la Morena consiguió derrumbar al poderoso comunicador en el año 95 y desde ahí aumento su liderazgo claramente con el consiguiente disminución se seguidores de García, que acabó cegado con tanto poder que amasó. José María se obsesionó años y años con lo que él llamó "El imperio del monopolio", o sea Prisa, y ni corto ni perezoso con sus amistades en la derecha y la pasta de Telefónica acabó largándose a Onda Cero para alumbrar una ruinosa multimedia de la que acabó renegando.

Los últimos meses como periodista en activo los paso denunciando los pelotazos de Florentino Pérez. Mientras García caía, Joserra arrasaba superando el millón y medio de seguidores, convirtiéndose en el rey de la noche. De la Morena también se lo creyó y también cambió, se encerró en su programa y sus negocios (pregunten en Brunete), dando desde entonces la espalda al equipo de deportes.

De hecho cuando en plena Eurocopa pasada no acudió a la huelga le preguntaron y ni corto ni perezoso respondió, "A mi cuando me echaron me quede solo y el único que estuvo a mi lado fue Delkader". El periodista humilde había pasado a tener un alto nivel de vida , con una millonaria finca en su pueblo y un sinfín de empresas y propiedades.

Algunos roces ya se habían producido, como cuando consiguió que Roberto Gómez dejara el inalámbrico de la Selección, con la polémica salida de Azuara de El Larguero o con algunas quejas de los compañeros de provincias a los que tenia en el estudio a altas horas de la madrugada para entrar un minuto o ni siquiera entrar.

Ya en los últimos años se sabia en la profesión que no se hablaba con Manolo Oliveros y el que fue su delfín, Alcalá, que había sido marginado por el jefe como enviado especial a los partidos de España.

Con Alcalá se vio el ambiente real de los deportes de la SER, en plena Eurocopa 2008, cuando tras una penosa clasificación Luis Aragonés se había puesto toda la prensa en contra. Toda excepto Alcalá, y eso conllevó la discusión en directo más patética de la historia, con Joserra fuera de sí utilizando golpes bajos personales para que la linea editorial del programa fuera la de su interés, o sea matar a Aragonés: Que si eso no es noticia, eso es avance de noticia, que si tu sacaste peores notas que yo, etc.

Lo que hemos escuchado mil veces, era un síntoma de la división en dos de la redacción de deportes, todos unidos y Joserra unido con los jefes, es decir, que hacia la película por su cuenta. Como muestra un botón; llegó a tal punto el favoritismo de los jefazos por 'El Larguero' que cuando hubo que acometer recortes solo tocaron al 'Carrusel'. Y claro, el propio Paco tuvo un gesto que le define, recortandose él mismo el sueldo para no despedir a un compañero.

La implicación de Paco con el equipo es tal que por defender a su productor, Jorge Hevia, acabó de patitas en la calle. Al productor le sancionaron un mes de empleo y sueldo y Paco, cansado del trato que le dispensaban los jefes, les mandó a esparragar.

Más de 50 compañeros se alejaron de la SER y De la Morena que en todas entrevistas valora que está "en el mejor escaparate" desde donde lidera la noche deportiva.

Joserra ha reconocido que seguramente haya copiado algunos defectos de García y claro, los nuevos de la COPE se lo han recordado: Alcalá decía que "los miserables están en la SER", y Pepe Domingo, señalaba que "el mentiroso tiene dos penas, ni cree, ni es creído".

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