El único despido real de Sálvame se produjo hace dos años y medio








En Sálvame los falsos despidos, tan siniestros como las indemnizaciones en diferido de María Dolores de Cospedal, son una auténtica pantomima, tal y como hemos visto en las últimas horas con Mila Ximénez.

Pero en mayo de 2013 hubo un despido, sobre el que no hubo circo implícito, que sí que fue real. Este hecho lo sufrió Aída Nizar, que se plantó en la embajada de México para perseguir a José María Íñigo, que presentaba ese día un libro nostálgico. 

El veterano periodista se negó a hablar con la vallisoletana, pero ésta insistió hasta provocar el enfado del embajador, que protestó a la cadena, y claro, Aída fue despedida sin llevar aparejado el espectáculo que se avecina con Mila. 

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