Carlos Dávila y Carmen Gurrutxaga cruzarán los dedos en las generales









Hace mucho que no escuchamos en tertulias al polémico Carlos Dávila, condenado por llamar "cabrón" al juez Pedraz. Y es que no sabemos nada de él desde que el periodista dejó Intereconomía, donde había dirigido La Gaceta de los Negocios, para fichar en 2012 como director de comunicación de la empresa pública Enresa, según señalaron varios medios como premio de María Dolores de Cospedal por su fidelidad.

Nada o casi nada, porque algunos digitales señalaron el año pasado que Dávila había cargado solo en 2013 casi 6.500 euros a la empresa pública en "comidas de empresa" gracias a la tarjeta de crédito que dispone. Dávila sin duda cruzará los dedos en las próximas generales, porque si el PP sale del poder tiene todas las papeletas para quedarse sin cargo.

Otra que podría caer es Carmen Gurruchaga, que desde hace dos años y medio vive como responsable de la Agencia EFE en Brasil.




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