El País contra las redes sociales y El Diario contra la tauromaquia





Verano y lectura van siempre de la mano. Por lo cual nos permitimos recomendar dos interesantes artículos publicados en las últimas semanas en la prensa. El primero lo escribe Delia Rodríguez en El País y versa sobre la obscenidad de las redes sociales:

En realidad, casi todo nuestro comportamiento en redes sociales puede resumirse en “eh, tú, quiéreme, hazme caso”. Ocurre cuando mandamos aburridos un “hola” por Whatsapp, pero la necesidad de atención también se esconde tras comportamientos más retorcidos, como los acosos. Pidiendo cualquier otra cosa lo que pedimos es que nos hagan caso, cada uno a nuestra manera (...) El drama está en que no hay atención para todos. Hay días en los que las redes y las calles son el reflejo de la íntima tragedia humana, de la fantasía infantil de que somos omnipotentes y todos nos aman. Robin Dunbar dijo que los humanos tendemos a formar grupos de 150 personas, porque a partir de ese número empezamos a confundirnos y dudamos si ese conocido que se acerca con un palo va a zurrarnos o a hacernos una foto. Con Internet podemos extender nuestras inseguridades hasta quienes nunca hubiéramos imaginado. Y si el palo se despliega, más.

El segundo lo escribe José Enrique Zaldívar en El Diario. En un artículo muy bien documentado pone en solfa los datos oficiales de la tauromaquia, según su tesis manipulados y falseados:
Resulta sorprendente que un sector, el taurino, que en los últimos 8 años ha visto disminuir su actividad en un 51,1%, en lo que a festejos en plaza se refiere, llevelos mismos años generando un 27,4% de puestos de trabajo en lo que respecta a los profesionales taurinos que pueden intervenir en esos espectáculos. ¿Conocen los lectores alguna empresa o sector productivo que sea capaz de semejante milagro? (...) Durante el año 2007 el número de festejos taurinos en plaza fue de 3.651; en 2008 de 3.295; en 2009 de 2.684; en 2010 de 2.422; en 2011 de 2.290; en 2012 de 1.977; en 2013 de 1.858. En 2014 hubo 1.868, lo que supuso un ligero repunte aumentando con respecto al año anterior en un 0,5%, pero en festejos de menor categoría, ya que siguieron disminuyendo el número de corridas de toros, de novilladas con picadores y de rejoneo, que son los que de alguna manera atraen más público.
La sorpresa nos la encontramos cuando vemos la evolución de los profesionales taurinos que se apuntaron en el registro correspondiente. En 2007 el número de profesionales taurinos era de 7.397; en 2008 de 7.830; en 2009 de 8.301; en 2010 de 8.631; en 2011 de 9.293; en 2012 de 9.522; en 2013 de 9.855 y en 2014 de 10.194. En 8 años, el periodo que va de 2007 a 2014, los profesionales taurinos aumentaron en un 27,4%, es decir, aparecieron 2.797 teóricos nuevos puestos de trabajo. Cuando hablamos de profesionales taurinos nos referimos a matadores de toros (toreros), novilleros con y sin picadores, rejoneadores, banderilleros, picadores, mozos de espadas y toreros cómicos.
En resumen: en los últimos 8 años se celebraron 1.703 festejos en plaza menos, y aumentaró en 2.797 el número de profesionales taurinos que podrían intervenir en ellos. Difícil ecuación.
Con respecto al resto de trabajadores que se puede considerar que trabajan de forma exclusiva en este sector, en realidad son muy pocos. Las ganaderías de lidia generan muy pocos empleos fijos, no más de tres de media, los empresarios taurinos se dedican a otro tipo de actividades, así como los representantes de los toreros. Los negocios de restauración próximos a plazas de toros siguen funcionando cuando no hay festejos taurinos, el personal de las plazas trabaja en otros menesteres, los sastres que se dedican en exclusiva a vestir a los profesionales taurinos son escasos, los fabricantes de las armas de tortura que se utilizan durante la lidia trabajan otro tipo de materiales. Ponga usted, lector, todas las ocupaciones que se le ocurran relacionadas con el tema que estamos tratando y saque sus propias conclusiones.



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